No hace falta entrar en una tienda. Ni buscar un producto. Ni siquiera tener intención de comprar. Basta con abrir TikTok. Entre un vídeo de recetas, otro de humor y otro de un perro haciendo trucos, aparece una joven enseñando un sérum facial. Habla de los ingredientes, enseña la textura y responde a comentarios de otros usuarios. En la esquina inferior hay un pequeño carrito naranja. Con dos pulsaciones se puede comprar el producto sin salir de la aplicación. Eso es TikTok Shop.
La red social ya no solo quiere que los usuarios permanezcan el mayor tiempo posible viendo vídeos, también quiere que compren mientras los ven. La herramienta aterrizó en España hace poco más de un año. Según datos facilitados por TikTok, a partir de la consultora NielsenIQ, ya cuenta con más de 21.000 vendedores locales, ocupa el puesto 16 entre los comercios electrónicos del país y se ha convertido en el séptimo mayor vendedor online de productos de belleza.








