Carmen Valero Berl�nActualizado Viernes,
julio
17:39El canciller alem�n, Friedrich Merz, y el presidente franc�s, Emmanuel Macron, trataron este viernes de blindar la agenda estrat�gica franco-alemana ante el relevo pol�tico que se avecina en Francia. Es la primera lectura del Consejo Franco-Alem�n de Defensa y Seguridad y del XXVI Consejo de Ministros bilateral, celebrados en las cercan�as de Colonia y en el hist�rico Palacio de Augustusburg, donde ambos gobiernos acordaron reforzar la cooperaci�n en materia de disuasi�n nuclear y encarrilar proyectos comunes que puedan sobrevivir al cambio de ocupante en el El�seo.A Macron le queda menos de un a�o en la presidencia y una posible llegada de la Agrupaci�n Nacional de Marine le Pen podr�a dejar a Berl�n ante un interlocutor mucho menos favorable a la integraci�n europea. No se trataba en Br�hl de una despedida, sino de delimitar el camino mientras todav�a existe entendimiento entre ambos gobiernos. El reciente fracaso del FCAS, el proyecto que deb�a simbolizar la integraci�n industrial de la Gefensa europea, a�adi� urgencia a ese prop�sito: si la cooperaci�n industrial ha embarrancado, Par�s y Berl�n pretenden ahora salvar la cooperaci�n estrat�gica.El Consejo Franco-Alem�n de Defensa y Seguridad, reunido en la base a�rea de N�rvenich, acord� profundizar la cooperaci�n en materia de disuasi�n, ampliar las consultas sobre la integraci�n de capacidades nucleares y convencionales, y avanzar en el desarrollo conjunto de sistemas europeos de largo alcance. El acuerdo incluye adem�s la participaci�n, por primera vez este a�o, de soldados alemanes en unas maniobras nucleares francesas, un gesto de enorme carga simb�lica en una Europa que busca reforzar su capacidad de disuasi�n frente a Rusia y reducir su dependencia estrat�gica de Estados Unidos."Esta cooperaci�n bilateral sin precedentes contribuir� a reforzar la disuasi�n en Europa y a mejorar la seguridad del continente", se�ala la declaraci�n conjunta, que subraya que esta nueva colaboraci�n no sustituye la participaci�n nuclear de la OTAN ni el paraguas estadounidense, sino que pretende complementarlos.La escenificaci�n comenz� incluso antes de la reuni�n. El jueves, un Rafale franc�s con capacidad para portar el misil nuclear ASMPA y un Eurofighter alem�n participaron en una operaci�n conjunta de repostaje en vuelo. Horas despu�s, Merz esperaba a Macron sobre la alfombra roja del Palacio de Augustusburg mientras dos Eurofighter sobrevolaban el recinto durante la ceremonia de bienvenida.Nada fue casual. Augustusburg ocupa un lugar privilegiado en la memoria de la reconciliaci�n europea. All� recibi� Konrad Adenauer al general Charles de Gaulle en septiembre de 1962, pocos meses antes de la firma del Tratado del El�seo, que sell� la amistad entre dos pa�ses enfrentados durante d�cadas por la guerra. M�s de sesenta a�os despu�s, ambos gobiernos eligieron el mismo escenario para transmitir la idea de un nuevo impulso pol�tico en un momento especialmente delicado para Europa."Europa" en cada fraseMacron habl� de un "despertar estrat�gico" del continente y asegur� que en los �ltimos meses se ha producido "un verdadero acercamiento franco-alem�n en la agenda europea". Merz insisti� en que ambos pa�ses deben seguir impulsando juntos los grandes proyectos europeos. Adem�s de reforzar el apoyo a Ucrania, defendi� avanzar en el acercamiento de Ucrania, Moldavia y los Balcanes Occidentales a la Uni�n Europea como parte de una misma estrategia de estabilidad y seguridad para el continente.Entre los nuevos proyectos figura la creaci�n de un grupo de trabajo conjunto sobre pol�tica espacial y el desarrollo del sistema europeo de sat�lites IRIS�, llamado a reforzar la autonom�a tecnol�gica de la Uni�n.Sin embargo, bajo la imagen de unidad siguen aflorando importantes diferencias. El fracaso del FCAS contin�a proyectando su sombra sobre la relaci�n bilateral. En Par�s todav�a existe malestar por la forma en que Berl�n comunic� el final de un programa considerado durante a�os el gran s�mbolo de la cooperaci�n militar europea. Tampoco est� despejado el futuro del carro de combate MGCS y recientemente qued� aplazada la salida a Bolsa de KNDS, el consorcio franco-alem�n de armamento.Cuanto m�s dif�cil resulta sacar adelante los grandes proyectos industriales comunes, mayor parece la voluntad pol�tica de mantener vivo el eje franco-alem�n. Ambos gobiernos son conscientes de que la seguridad europea no puede permitirse que el fracaso de un programa industrial acabe arrastrando la relaci�n estrat�gica entre las dos principales potencias de la Uni�n.Tambi�n persisten diferencias sobre la autonom�a europea. Mientras Francia defiende desde hace a�os una Europa menos dependiente de Washington, Alemania sigue apostando por preservar el v�nculo transatl�ntico. No es casual que la declaraci�n conjunta insista en que la cooperaci�n nuclear franco-alemana complementa, pero no reemplaza, el sistema de disuasi�n de la OTAN. Al mismo tiempo, Berl�n contin�a adquiriendo material estadounidense, como los cazas F-35, mientras promete desarrollar capacidades europeas en �mbitos como los misiles de largo alcance.












