El canciller alemán, pese a su fragilidad interna, impulsa iniciativas internacionales mientras se debilita la figura el presidente francés

Friedrich Merz se está apropiando del sillón virtual del poder europeo en el que durante años se sentó Emmanuel Macron. La cumbre sobre el futuro de Ucrania celebrada el domingo y lunes en Berlín ha reforzado el liderazgo del canciller alemán y ha ofrecido señales del desdibujamiento del presidente francés....

Con el ímpetu de la novedad en el cargo y la credibilidad que le da un presupuesto militar sin límite, el democristiano Merz multiplica las iniciativas en la Unión Europea y la diplomacia internacional. Se consolida, al mismo tiempo, como un interlocutor privilegiado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Y esto, en un momento de máxima hostilidad de la Administración estadounidense hacia la Unión Europea y de una amenaza rusa que podría llevar a un choque directo ante del fin de la década, según dirigentes políticos y militares.

Merz no podrá liderar solo, y necesitará aliados. En casa, además, afronta problemas que lastran su acción internacional, desde el ascenso de la extrema derecha, que ya le supera en algunos sondeos, al estancamiento económico y las divisiones en su coalición con los socialdemócratas.