Publicidad17 de julio, 2026 - 10h00La seguridad se ha convertido en el principal factor que consideran los guayaquileños en el momento de alquilar una vivienda. Antes que el tamaño o los acabados, muchas personas priorizan vivir en urbanizaciones cerradas y conjuntos residenciales con garita.Así lo asegura Walter Robalino, agente inmobiliario en Guayaquil.“Los guayaquileños hoy en día buscan sitios seguros, especialmente enrejados o con garita. Eso es lo primordial para ellos, para proteger su integridad y también la de sus vehículos”, explica.PublicidadAlgunos de los requisitos más comunes entre quienes buscan alquilar una vivienda en Guayaquil son que la urbanización cuente con garita de ingreso, cámaras de videovigilancia, control de acceso, cercado eléctrico o servicio de guardianía privada.Para muchos arrendatarios, estas características han pasado a ser indispensables y, en algunos casos, pesan más que el metraje, los acabados o incluso el valor del alquiler.El presupuesto, sin embargo, sigue marcando diferencias importantes en la oferta disponible. Según Robalino, quienes destinan entre 600 y 800 dólares mensuales para el arriendo pueden acceder a departamentos con mejores características.PublicidadPublicidad“En ese rango encontramos departamentos más cómodos y amplios, con mejores acabados. Incluso hay opciones de tres habitaciones, con baño en cada dormitorio”, comenta.En cambio, cuando el presupuesto es menor, las alternativas suelen implicar algunos sacrificios en comodidad o privacidad.“Por debajo de esos valores es común encontrar viviendas con baños compartidos y, en muchos casos, ubicadas en sectores abiertos, aunque siempre existen excepciones”, añade el experto.Las preferencias de los compradores y arrendatarios también han evolucionado. Además de la seguridad, el mercado inmobiliario registra un mayor interés por viviendas con áreas verdes, buena ventilación, iluminación natural y espacios comunales.Robalino también señala que muchas personas evitan buscar vivienda a través de un agente inmobiliario porque creen que eso encarecerá el valor del arriendo. Sin embargo, asegura que esa percepción es equivocada.“A veces las personas piensan que por utilizar los servicios de un agente inmobiliario la renta les va a costar más y no es así. Todo lo contrario: terminan ganando seguridad, paz mental y se evitan malas experiencias durante el proceso. El valor del alquiler no aumenta por contar con un agente”, afirma. (I)Publicidad