Las empresas ecuatorianas enfrentan un entorno que exige liquidez, eficiencia operativa, acceso oportuno a financiamiento y una mayor capacidad para adaptarse a mercados competitivos. Andrés Crespo, vicepresidente de Banca Empresas de Banco Bolivariano, sostiene que el acompañamiento financiero debe partir de una lectura integral del negocio, antes que de una oferta estándar de productos.“Ser un aliado estratégico significa entender el negocio antes de ofrecer una solución”, afirma Crespo. Según el ejecutivo, ese análisis incluye los ciclos de caja, la operación diaria, los planes de crecimiento, la cadena de valor y los desafíos propios de cada industria. A partir de esa revisión, el banco estructura alternativas para capital de trabajo, inversión productiva, comercio exterior, modernización tecnológica o fortalecimiento de proveedores y distribuidores.Crespo indica que las necesidades más frecuentes se concentran en liquidez y capital de trabajo, debido a que las compañías requieren sostener inventarios, cumplir pagos a proveedores y atender a sus clientes sin comprometer su flujo de caja. Sin embargo, advierte que en los últimos años esa demanda ha evolucionado hacia una gestión más estratégica: las empresas ya no buscan financiamiento solo para resolver urgencias, sino para planificar escenarios, anticiparse a compromisos y sostener su crecimiento.Sectores con distintas dinámicasEl ejecutivo explica que la atención varía según la actividad económica. En agroindustria pesan los ciclos productivos y las temporadas de cosecha; en comercio, el manejo de inventarios, la rotación y los pagos a proveedores; mientras que en manufactura y energía las necesidades suelen estar vinculadas con inversión, equipamiento, proyectos de largo plazo y eficiencia operativa.Alianza financiera impulsa una tarjeta solidaria que transforma consumos en apoyo a salud, educación e inclusión social en EcuadorDe acuerdo con Crespo, agroindustria, manufactura, comercio, servicios, energía y actividades relacionadas con exportaciones demandan mayor acompañamiento financiero. Esa necesidad se explica por la reposición de inventarios, la inversión en tecnología, la expansión de operaciones, la optimización de procesos y la adaptación a nuevas exigencias del mercado.Para identificar esos requerimientos, añade, el primer paso es escuchar a la empresa. El diagnóstico permite establecer si el principal desafío está en la liquidez, los tiempos de cobro, la concentración de proveedores, las necesidades de inversión, la digitalización o la eficiencia operativa.Cadena de valor y comercio exteriorCrespo señala que financiar únicamente a la empresa principal puede ser insuficiente cuando su operación depende de proveedores, distribuidores o clientes. Por eso, considera que el respaldo a la cadena de valor ayuda a reducir tensiones, mejorar el abastecimiento y dar mayor estabilidad al negocio.El ejecutivo plantea que un proveedor con mejor liquidez puede cumplir sus entregas con más regularidad; un distribuidor con financiamiento puede ampliar su capacidad comercial; y un cliente con alternativas de pago puede sostener una relación más estable. En términos generales, agrega, este modelo permite que la empresa y su red crezcan de forma más coordinada.Puntos de atención y canales digitales acercan la banca a los ecuatorianosEn comercio exterior, Crespo identifica desafíos relacionados con tiempos logísticos, documentación, pagos internacionales, manejo de riesgos, cumplimiento normativo y seguridad en las transacciones. Frente a ello, la banca puede aportar con financiamiento para importaciones y exportaciones, cartas de crédito, garantías, pagos, cobros y asesoría especializada para reducir riesgos en cada operación.Digitalización, seguridad y sostenibilidadLa digitalización también forma parte de las demandas empresariales. Crespo afirma que las compañías buscan plataformas más ágiles, seguras y autónomas para administrar pagos, cobros, usuarios, roles, permisos, comités de firma y aprobaciones.En esa línea, Banco Bolivariano renovó su Banca Digital de Empresas e incorporó una aplicación móvil dirigida a empresas, que permite cargar y aprobar operaciones desde el celular, llevando la gestión financiera de la compañía a la palma de la mano. La plataforma también cuenta con herramientas de acceso unificado, autogestión de usuarios, roles, permisos y comités de firma. Según Crespo, la principal mejora para una compañía es el control: definir quién accede, qué puede hacer cada usuario, qué operaciones requieren autorización y cómo se ejecutan los procesos internos sin perder trazabilidad.El ejecutivo también subraya que la seguridad en canales digitales es una condición para la operación empresarial. Pagos, transferencias, consultas y aprobaciones forman parte de procesos críticos, por lo que proteger la información, los recursos y la continuidad del negocio resulta clave para avanzar en la digitalización.Ecuador incorpora un nuevo instrumento financiero para apoyar la biodiversidadEn sostenibilidad, Crespo menciona instrumentos como el Bono Azul y el Bono de la Biodiversidad, orientados a canalizar recursos hacia iniciativas que conecten el desarrollo productivo con la protección de recursos naturales. Para el ejecutivo, este tipo de mecanismos permite que las empresas incorporen criterios ambientales y sociales en sus decisiones de inversión, innovación y crecimiento.Crespo concluye que el crecimiento empresarial tiene efectos directos en empleo, inversión, productividad e inclusión financiera. Una compañía que se expande puede comprar más a proveedores locales, invertir en tecnología, formalizar procesos, bancarizar pagos, llegar a nuevos mercados y conectar a más actores de su cadena con el sistema financiero. (I)