Conspiranoia trumpista. El presidente de EEUU, Donald Trump, ha regado de sospechas el sistema electoral estadounidense a cuatro meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato como modo de presionar para aprobar su reforma electoral, al tiempo que ha vuelto a resucitar, sin pruebas, el bulo del fraude electoral en 2020, cuando perdió contra Joe Biden. Según Trump, China contribuyó en su derrota en aquellas elecciones.
Pero Trump, en su comparecencia televisada y sin preguntas, no ha aportado ninguna prueba de esas acusaciones. El presidente de EEUU ha hablado ante las cámaras y ante unas 55 personas presentes, entre ellas el vicepresidente, JD Vance; la directora de Gabinete, Susie Wiles; el secretario de Estado, Marco Rubio; el fiscal general interino, Todd Blanche; el secretario de Comercio, Howard Lutnick; el secretario de Transporte, Sean Duffy; y el secretario de Energía, Chris Wright.
El público estalló en aplausos después de que el presidente concluyera su discurso, en el que se dedicó a retratar el sistema electoral de EEUU como tercermundista: “Esto es peor que en cualquier país del tercer mundo. No hay ningún país del tercer mundo con elecciones como las nuestras”.










