El presidente de EEUU, Donald Trump, ha vuelto a colocar sus acusaciones de fraude electoral en el centro de la política estadounidense. En un inusual mensaje a la nación desde la Casa Blanca, el presidente ha cuestionado la integridad del sistema de votación de Estados Unidos, ha comparado su funcionamiento con el de países del "tercer mundo" y ha acusado a China de haber interferido en los procesos electorales desde 2020. El discurso ha llegado a pocos meses de unas elecciones de medio mandato en las que estará en juego el control del Congreso.Trump ha anunciado la desclasificación y publicación inmediata de información de inteligencia que, según ha sostenido, ha revelado "vulnerabilidades alarmantes" en la infraestructura electoral del país. El mandatario ha presentado la divulgación como una prueba de que el sistema ha estado expuesto a ataques informáticos, explotación de datos e injerencias extranjeras a una escala hasta ahora desconocida. Sin embargo, los documentos publicados, parcialmente censurados, no han respaldado con la misma contundencia las conclusiones que ha extraído el presidente.La principal acusación ha apuntado a China. Trump ha asegurado que Pekín ha llevado a cabo "la mayor filtración de datos electorales de la historia" y se ha apropiado ilícitamente de unos 220 millones de registros de votantes estadounidenses. El presidente ha descrito esa supuesta operación como "una pesadilla sin precedentes para la seguridad electoral", pero no ha aportado pruebas de que las autoridades chinas hayan modificado votos, alterado el recuento o determinado el resultado de las presidenciales de 2020.Las informaciones conocidas hasta ahora han trazado un escenario más limitado. La inteligencia analizada ha abordado las intenciones y capacidades de China para obtener datos o influir en el debate político, pero no ha demostrado que Pekín haya manipulado las papeletas ni los sistemas de recuento. Los documentos desclasificados han incluido valoraciones y datos brutos, pero han sido más cautelosos que el relato ofrecido por Trump en televisión.Las elecciones de 2020 fueron "robadas"El discurso ha recuperado así una de las grandes obsesiones políticas del mandatario. Trump nunca ha reconocido su derrota frente a Joe Biden en 2020 y ha insistido durante años en que aquellas elecciones fueron "robadas", pese a que auditorías, recuentos, investigaciones y decenas de procesos judiciales no han encontrado pruebas de un fraude generalizado capaz de cambiar el resultado. Incluso altos cargos de su primera Administración, como el entonces fiscal general William Barr, han descartado esas acusaciones.Más que revelar una conspiración demostrada, Trump ha utilizado la desclasificación para reforzar una narrativa política que ha mantenido desde su derrota de 2020. Al equiparar posibles ciberataques o filtraciones de datos con una manipulación de los resultados, el presidente ha mezclado vulnerabilidades reales de seguridad con afirmaciones no acreditadas sobre votos alterados o elecciones amañadas. El momento elegido ha aumentado el alcance político del mensaje. A pocos meses de las legislativas, el presidente ha vuelto a sembrar dudas sobre el sistema encargado de organizar unos comicios en los que el Partido Republicano se juega sus mayorías. Dirigentes demócratas han interpretado el discurso como un intento de preparar el terreno para cuestionar resultados adversos, mientras la Casa Blanca ha evitado ofrecer garantías claras sobre si Trump aceptará cualquier desenlace electoral. La puesta en escena también ha reflejado el carácter controvertido de la intervención. Fox News y la cadena Fox han retransmitido el mensaje en directo, pero otras grandes televisiones han optado por emitirlo a través de sus plataformas digitales o analizarlo una vez concluido, ante el riesgo de amplificar acusaciones sin verificar. Trump ha convertido así un discurso presentado como una advertencia sobre ciberseguridad en una nueva ofensiva contra la confianza electoral, una institución que él mismo ha vuelto a poner bajo sospecha antes de que los estadounidenses hayan acudido a las urnas.
Trump reabre la batalla por las elecciones de 2020 y siembra dudas sobre las legislativas
Trump ha anunciado la desclasificación de documentos sobre supuestas injerencias de China y ha vuelto a cuestionar la integridad electoral de EEUU.










