El aparato de vigilancia de Marruecos ha consolidado un sistema estructural que trasciende el uso aislado de software espía. Bajo la supervisión del que fuentes internas del aparato de espionaje marroquí conocen como el "virrey" o el "rey en la sombra", Fouad Ali El Himma, y operando a través de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGST), el régimen habría integrado herramientas como Pegasus en su propia cadena de mando para controlar tanto a disidentes internos como a líderes internacionales. Esta arquitectura tecnológica, sería capaz de convertir dispositivos móviles en fuentes totales de información, convirtiendo la vigilancia masiva en un método sistemático diseñado para neutralizar cualquier foco de oposición o incomodidad para el régimen. La operatividad de esta estructura se sostendría sobre una red de alianzas que incluye a Emiratos Árabes Unidos e Israel. A pesar de las negativas oficiales, los documentos, registros técnicos y testimonios internos han dejado al descubierto el engranaje del sistema, evidenciando errores operativos, como infecciones accidentales en los propios teléfonos de los servicios de inteligencia, que desmienten la supuesta invulnerabilidad del aparato y exponen los nombres, jerarquías y modus operandi detrás de una de las estructuras de control más herméticas de la región. En 2021, Forbidden Stories y Amnistía Internacional pusieron en el mapa a los servicios de inteligencia de Marruecos al revelar que habían intentado espiar a más de 12.000 personas con Pegasus, el spyware de la israelí NSO. Ahora, un consorcio de 39 periodistas se adentra en el funcionamiento del espionaje marroquí, con testimonios de tres exmiembros de la inteligencia de Rabat, filtraciones sobre sus campañas de vigilancia, incluidas fotografías de las víctimas, localizaciones, documentos oficiales y grabaciones. La información ha sido contrastada con oficiales de servicios de inteligencia europeos, trabajadores de la industria de la cibervigilancia, imágenes satelitales, información mercantil y acceso a diversos sumarios e investigaciones judiciales de todo el mundo. Las pruebas recopiladas han sido verificadas de forma independiente por el Laboratorio de Seguridad de Amnistía Internacional, asistente técnico del proyecto. El aparato de vigilancia de Marruecos ha consolidado un sistema estructural que trasciende el uso aislado de software espía. Bajo la supervisión del que fuentes internas del aparato de espionaje marroquí conocen como el "virrey" o el "rey en la sombra", Fouad Ali El Himma, y operando a través de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGST), el régimen habría integrado herramientas como Pegasus en su propia cadena de mando para controlar tanto a disidentes internos como a líderes internacionales. Esta arquitectura tecnológica, sería capaz de convertir dispositivos móviles en fuentes totales de información, convirtiendo la vigilancia masiva en un método sistemático diseñado para neutralizar cualquier foco de oposición o incomodidad para el régimen.
De activistas a presidentes: la máquina de espionaje del "virrey" de Marruecos que todo lo ve
Bajo la supervisión del oscuro Bureau 21, Marruecos ha integrado herramientas de espionaje como Pegasus para controlar tanto a disidentes como a líderes internacionales












