Las mariposas metropolitanas de Barcelona prefieren los ríos, y en particular el Llobregat, a los parques y playas. Esa es la conclusión a la que ha llegado el Observatori Metropolità de Papallones, participado por el Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF) y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), que ha detectado que en los espacios fluviales la presencia de lepidópteros es 1,5 veces superior a la de las playas. El 2025 ha sido en general un buen año para las mariposas, con un total de 45 especies distintas observadas –récord desde que se realizan estas observaciones–, y este 2026 va camino de serlo también. Es una buena noticia que habla muy bien de la mejora de algunos indicadores medioambientales en el continuo urbano de la capital catalana y en especial de la biodiversidad en los ríos Llobregat y Besòs, que afortunadamente hace ya tiempo que dejaron atrás su condición de cursos muy contaminados. Las mariposas son bioindicadores de la salud de los ecosistemas.