El 7 de julio, el mexicano Lorenzo Salgado Araujo, padre de tres hijos, fue asesinado por agentes de ICE en Houston, Texas, cuando conducía su camioneta.

Ante la muerte de 18 mexicanos en operativos migratorios o en centros de detención del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), Amnistía Internacional (AI) exigió a las autoridades estadounidenses realizar investigaciones “independientes e imparciales”.

La organización saludó la formalización de denuncias penales en el Departamento de Justicia estadounidenses presentadas por el gobierno mexicano.

Recordó que los países tienen la “obligación de proteger la vida” de todas las personas “sin considerar su estatus legal o nacionalidad”, así como “garantizar condiciones dignas de detención cuando ésta sea estrictamente necesaria”.

“El Gobierno de Estados Unidos está obligado a investigar de forma independiente todas las muertes y denuncias de abuso ocurridas bajo custodia de ICE”, señaló AI.