Barcelona (EFE).- El tiempo pasa más lento para Pepita Bernat. A sus 107 años recién cumplidos, asegura que la edad no es un obstáculo para acudir sin falta todos los domingos a la sala de baile La Paloma de Barcelona y, para disipar dudas, ha celebrado su cumpleaños rodeada de familiares, amigos y ‘drag queens’.

«Estoy espléndida», confiesa en una entrevista con EFE la supercentenaria, estrella de una fiesta sorpresa organizada por sus familiares en el Divine, un céntrico restaurante de Barcelona, a la que han asistido decenas de amigos y familiares.Sentada en una silla, pero con más energía que todos los presentes juntos, Pepita no duda en arrebatarle el micrófono a la ‘drag queen’ que actúa para cantar ‘Gitana hechicera’, de Peret: «¡Barcelona es poderosa, Barcelona tiene poder!», grita con un ímpetu arrebatador.

La cita no es para menos y por ello no han faltado representantes del Departamento de Derechos Sociales e Inclusión, que le han hecho entrega de una medalla centenaria y una carta firmada por la consellera Mònica Martínez Bravo.En ella, sólo recibe elogios por su longevidad y por haber sido pionera en una época en la que las mujeres no gozaban de la libertad que ella tanto persiguió.