La familia del activista propalestino James 'Fergie' Cox Chambers, de nacionalidad estadounidense, hizo este jueves un llamamiento para que las autoridades españolas le liberen y denieguen su extradición a los EEUU, donde el Departamento de Justicia lo persigue por su supuesto apoyo económico a Hamás. Chambers, miembro de una acaudalada familia de empresarios de EEUU, fue detenido la semana pasada en Ibiza por agentes de la Comisaría General de Información y se le trasladó a Madrid esta semana.
En un comunicado difundido, la familia de Chambers sostiene que el activista “ha destinado el patrimonio familiar a donar más de un millón de dólares a organizaciones humanitarias palestinas que proporcionan asistencia médica, atención psiquiátrica, plantas desalinizadoras, panaderías y otros recursos vitales a los palestinos de Gaza”. El detenido está acusado por las autoridades estadounidenses de cargos de blanqueo de capitales y de presuntamente, intentar proporcionar apoyo financiero al terrorismo, algo que la familia achaca a “los actuales esfuerzos de la administración Trump por alinear a sus aliados y socios en una campaña global contra los activistas de 'extrema izquierda'”.
Una vez solicitada la extradición por parte de los EEUU, el Tribunal Supremo dispone de 40 días para decidir si atiende esa reclamación. Si el tribunal dice que no, el caso se cierra. Si dice que sí, el Consejo de Ministros tendría la última palabra. Por ello, varios partidos —entre los cuales se cuentan IU, Podemos, Sumar, Más Madrid, ERC, EH Bildu o BNG, así como diputados de estas formaciones— han enviado una carta a los ministros de Justicia e Interior, Félix Bolaños y Fernando Grande-Marlaska, respectivamente, para reclamar que no se conceda la extradición argumentando que “la solidaridad con Palestina no constituye ningún delito” y que “tampoco puede equipararse, sin pruebas concretas e individualizadas de la financiación de actos violentos, a la financiación del terrorismo”.











