El multimillonario estadounidense James Cox 'Fergie' Chambers Jr., heredero de una de las mayores fortunas de Estados Unidos y conocido por su activismo político de extrema izquierda, permanece en la prisión de Eivissa después de que la jueza de guardia haya decretado su ingreso provisional mientras se tramita una petición de extradición formulada por las autoridades estadounidenses.Chambers fue detenido en la isla a requerimiento del Gobierno de Estados Unidos y, tras pasar a disposición judicial, quedó en prisión preventiva a la espera de que se resuelva el procedimiento de extradición. Por el momento, las autoridades no han hecho públicos los cargos concretos que motivan la solicitud estadounidense. No hay constancia pública de una acusación federal del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ), lo que puede significar que la acusación esté ‘sellada’, algo relativamente frecuente en investigaciones sobre seguridad nacional.Las autoridades no han hecho públicos por ahora los cargos contra el detenidoChambers, de 39 años, posee una fortuna personal estimada en unos 6.000 millones de dólares, procedente de la herencia familiar de Cox Enterprises, uno de los mayores conglomerados privados de comunicación y telecomunicaciones de Estados Unidos. Según la clasificación de Forbes, su familia figura entre las mayores fortunas del país.Sin embargo, Chambers lleva años completamente alejado del mundo empresarial. Él mismo se define públicamente como marxista-leninista y comunista revolucionario, una ideología que incluso refleja en tatuajes de Stalin y Mao Zedong. En los últimos años se ha convertido en una de las voces más visibles del activismo propalestino internacional y crítico con la política exterior estadounidense e israelí.Chambers promueve campañas de apoyo económico a la causa palestinaLas sospechas que rodean la petición de extradición apuntan precisamente a esa actividad política y financiera. Aunque las autoridades estadounidenses no han detallado oficialmente las acusaciones, podría estar relacionada con el destino del dinero aportado por Chambers a organizaciones y plataformas vinculadas con la causa palestina. Entre ellas figura The Babochki Collective, una iniciativa del propio Chambers que recauda fondos para el proyecto humanitario The Sameer Project, dedicado a proporcionar refugio, agua y ayuda básica a la población de Gaza.Su posicionamiento político se endureció tras el ataque perpetrado por Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023. En una entrevista concedida a un medio tunecino calificó aquella ofensiva como “un momento de inspiración para muchos que buscan justicia en la tierra·. En esa misma conversación explicó que había abrazado el islam después de contemplar “la brutalidad en Gaza y la resistencia islámica anticolonial en Palestina”.Su familia está considerada una de las grandes fortunas de Estados UnidosEn los últimos meses también ha utilizado de forma intensiva sus redes sociales para criticar la política de Donald Trump respecto a Irán y Oriente Medio, difundiendo mensajes muy favorables a la causa palestina y alineados en numerosas ocasiones con la narrativa defendida por Irán. En una de sus últimas publicaciones en X, Chambers celebró la reciente aplastante derrota de la selección de Estados Unidos frente a Bélgica.La fortuna de Chambers procede de su abuelo James M. Cox, fundador en 1898 de la empresa que acabaría convirtiéndose en Cox Enterprises, un gigante cuyos ingresos superaron los 23.000 millones de dólares en 2025. El grupo controla compañías como Cox Communications, Cox Automotive, propietaria de Autotrader, Kelley Blue Book y Manhein, además del histórico periódico ‘Atlanta Journal-Constitution’.En los últimos años ha vivido en Túnez, donde se ha convertido al islamEn 2023, Chambers anunció que vendía la totalidad de su participación del 17 % en Cox Enterprises, que heredó de su abuela, como gesto de protesta por el respaldo de su familia a la construcción de un centro de entrenamiento policial en Atlanta conocido como ‘Cop City’ , un proyecto muy contestado por movimientos sociales estadounidenses.Desde entonces fijó gran parte de su residencia en Túnez, donde ha mantenido su activismo político y ha financiado iniciativas propalestinas. También en Tunez adquirió un equipo de fútbol. Algunas publicaciones estadounidenses apuntan que su traslado a este país pudo coincidir con el creciente interés de las autoridades federales por sus actividades. El detenido ya había estado en Eivissa durante su etapa de excesos En un extenso reportaje en la revista Rolling Stone, Chambers ya aseguraba sentirse vigilado por las autoridades estadounidenses. Tras una acción contra una sede de la empresa israelí Elbit Systems, varios activistas fueron detenidos y comenzó a especularse con que él mismo pudiera ser investigado.La detención se ha producido en Eivissa, un destino que no era desconocido para Chambers. En otro reportaje publicado por la revista ‘Vanity Fair', el multimillonario relató que pasó largas temporadas en la isla durante su juventud, una etapa que describió como marcada por las fiestas, el consumo de drogas y los excesos que le permitía su inmensa fortuna.