En España nadie conocía su nombre hasta que, el pasado viernes 10 de julio, James Cox 'Fergie' Chambers fue detenido en Ibiza por la Policía Nacional. La razón era una orden de extradición emitida por Interpol a petición del Departamento de Justicia de EEUU, según han informado medios locales. De momento, no ha trascendido cuándo se formuló dicha petición ni en qué acusación se basa. Sin embargo, en un comunicado remitido a EFE, la familia de Cox Chambers asegura que la extradición responde a "una persecución política" por parte de la Administración Trump por su apoyo a la causa palestina.PublicidadSegún informa la agencia de noticias, la familia asegura que de todos los cargos que se le imputan -y por los que podría ser condenado 30 años de prisión-, el más grave es el que se refiere a la presunta "financiación de la resistencia palestina", una acusación que califican como "fabricada". Ahora, el Juzgado de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional deberá decidir si entrega a Fergie Cox Chambers a la Justicia estadounidense en un momento de diferencias diplomáticas con Washington. Según han confirmado fuentes judiciales a Público, todavía no hay fecha de la vista.De momento, Podemos e IU se han mostrado contrarios a una extradición que consideran que responde a razones políticas. Desde luego, no sería la primera vez que la Administración Trump dirige sus esfuerzos represivos hacia el movimiento propalestino. Prueba de ello fueron las redadas en las universidades estadounidenses para acabar con el movimiento estudiantil que acampó en los campus de todo el país para protestar por la complicidad con Israel durante el genocidio en Gaza. La diferencia fundamental entre aquellos jóvenes golpeados por las fuerzas policiales estadounidenses y Cox Chambers es el patrimonio que posee este último y que le permitió salir del país al sentirse perseguido.Influencia de la familia Cox en EEUUEl estadounidense es uno de los dos hijos de James Cox Chambers, heredero del conglomerado Cox Enterprise, fundado por el tatarabuelo del detenido a finales del siglo XIX. Actualmente la corporación opera en el sector automovilístico -a través de su empresa Cox Automotive, con marcas como Autotrader o Kelley Blue Book-, en las energías renovables -con Nexus Circular- o en la agricultura.Sin embargo, el negocio más antiguo de la familia es el de las telecomunicaciones y los medios de comunicación. Así, el conglomerado también cuenta con Cox Communications, que posee la compañía de telefonía móvil, Cox Mobile, y la empresa de servicios tecnológicos para empresas, Cox Business. Actualmente, la familia Cox está en proceso de vender dicha empresa a Charter Communicatios. Por otro lado, Cox Enterprise cuenta con la propiedad del medio Axios, Dayton Daily News, Journal-News y el Sprienfield News-Sun, según recoge su propia página web.PublicidadLa diversificación y el éxito de los negocios de la familia Cox los han aproximado a las esferas del poder político estadounidense. Así, el fundador de este imperio económico -actualmente valorado en 35.800 millones dólares, según el listado de Forbes de 2026-, James Middleton Cox, fue gobernador de Ohio a principios del siglo XX y candidato demócrata a la Casa Blanca en 1920, con un jovencísimo Franklin D. Roosvelt como vicepresidente. Ambos perdieron en unas elecciones que dieron una aplastante mayoría al republicano Warren G. Harding.Por otro lado, la hija de James Middleton Cox -y abuela del detenido-, Anne Beau Cox Chambers , fue embajadora de EEUU en Bélgica a finales de los setenta. Conforme el árbol genealógico se ramifica, se multiplican los científicos, empresarios y, en general, millonarios emparentados con James Middleton Cox. De todos ellos, James Fergie Cox Chambers, arrestado en Ibiza, se presenta como una suerte de oveja negra, ya que sus ideas políticas -autodeclarado marxista-leninista, proruso y antiestadounidense- son radicalmente opuestas a las de su familia.El pasado 4 de julio, día de la fiesta nacional de EEUU, Fergie Cox publicó una fotografía de la bandera estadounidense ardiendo acompañado del siguiente texto: "250 años de horror sin paliativos. Nada de lo que representa esa bandera puede ser redimible, y doy gracias a Dios cada día por haberme hecho verlo. Muerte a 'Amerikkka' y al infierno con todos los que la celebran"PublicidadCisma familiar por Cop CityEn 2015, la Fundación de la Policía de Atlanta (APF) comienza a promover la creación de un centro de entrenamiento para la policía de la ciudad, que se aprobaría en 2021 con el visto bueno del Ayuntamiento de Atlanta, en manos de la demócrata Keisha Lance Bottoms. El proyecto final, llamado Atlanta Public Safety Training Center necesitaba una inversión de unos 90 millones de dólares para salir adelante, que fueron recaudados por la campaña Public Safety First, dirigida por Alex Taylor, CEO de Cox Enterprises y primo hermano de Fergie Cox Chambers.El proyecto inmobiliario, bautizado por quienes se oponían a él como Cop City -Ciudad de policías- posicionó a ambos herederos en lugares opuestos. Mientras que Alex Taylor era su principal benefactor, Fergie Cox Chambers apoyó públicamente y financió el movimiento Stop Cop City. Durante los casi dos años que duraron las protestas, los activistas acamparon y fueron desalojados en varias ocasiones en los terrenos donde se proyectaba el centro de entrenamiento. Conforme la oposición al proyecto ganó fama, las manifestaciones se multiplicaron.El 5 de marzo de 2023, las protestas adquirieron un cariz trágico cuando durante una de las manifestaciones, el activista de 26 años, Manuel Esteban Paez Terán, fue asesinado a tiros por la policía. Su muerte no hizo más que avivar las protestas contra el centro de entrenamiento y decenas de personas terminaron siendo arrestadas. Tras esto, Fergie Cox Chambers vendió el 16% de sus participaciones en Cox Enterprises, en una operación que Rolling Stone estimó en 250 millones de euros. Desde entonces, el heredero de la familia Cox, destinó estos fondos a la financiación de causas políticas diversas, incluidos aquellos que apoyan la resistencia palestina.