(...) los candidatos que buscan un mayor posicionamiento y opción dentro del electorado están condenados al control y dictámenes de los partidos...16 de julio, 2026 - 09h00La franquicia es un modelo de negocio en el que el dueño de una marca (franquiciador) otorga a un inversor (franquiciado) el derecho a usar su marca, productos y sistemas operativos a cambio de un pago; es una forma de replicar un negocio exitoso y minimizar riesgos. El sistema de franquicia se basa en un contrato donde ambas partes independientes, el franquiciador y el franquiciado, tienen roles definidos: por un lado, el franquiciador es quien aporta la marca, la experiencia operativa, la capacitación inicial, el apoyo logístico y el marketing; y, por el otro lado, el franquiciado es el inversor que pone el capital para abrir y operar el negocio en una ubicación específica, siguiendo estrictamente los estándares establecidos por la marca.En la coyuntura electoral actual en nuestro país, para las elecciones de dignidades seccionales de los GAD provinciales, cantonales y juntas parroquiales, ocurre un fenómeno parecido al sistema de franquicias, donde los máximos dirigentes de los partidos y movimientos políticos predominantes, en función de sus estructuras y electorado, asumen el papel del franquiciador, y los candidatos ocupan el lugar del franquiciado.En efecto, los dirigentes de los partidos y movimientos políticos predominantes son los dueños de la marca y, como tales, imponen a los potenciales candidatos las condiciones, como el apoyo logístico y la estrategia publicitaria que el posicionamiento del partido o movimiento político requiera, o sea, la marca, además de compromisos inconfesables tras bastidores.PublicidadLas ventajas que obtendrían los candidatos de los partidos y movimientos políticos predominantes serían reducir el riesgo de fracasar o perder las elecciones, porque se cuenta con el auspicio de un partido o movimiento político que tiene gran aceptación en el electorado; además, obtienen un posicionamiento inmediato dentro del electorado que mantiene cautivo el partido o movimiento auspiciante; además de recibir capacitación y apoyo constante de parte de los auspiciantes.Las desventajas para los candidatos tienen que ver con un reducido espacio para tomar decisiones creativas autónomas o cambiar las estrategias de mensajes publicitarios y marketing que están direccionados por los auspiciantes, ya que deben ajustarse a los condicionamientos preestablecidos por ellos; además, si bien es cierto que la marca de los auspiciantes ayuda al posicionamiento de un candidato, no le garantiza el triunfo.En definitiva, los candidatos que buscan un mayor posicionamiento y opción dentro del electorado están condenados al control y dictámenes de los partidos y movimientos políticos que los auspician, manteniendo un mínimo espacio de discrecionalidad para la creación de los mensajes de campaña y estrategias publicitarias, los cuales son dirigidos por los dueños de la franquicia. (O)PublicidadPublicidadVíctor Gavilánez Castro, economista, GuayaquilPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
Los dueños de la franquicia
(...) los candidatos que buscan un mayor posicionamiento y opción dentro del electorado están condenados al control y dictámenes de los partidos...








