A las puertas de un nuevo proceso electoral para designar autoridades locales y provinciales vuelve a saltar a escena una herramienta política creada hace casi dos décadas y que permite en este país participar en elecciones como candidato, sin el requisito de una afiliación política.Esto es posible gracias a la figura de las “candidaturas independientes” o el estatus de “candidatos invitados”, que están amparados por la Constitución (de Montecristi, 2008) y el Código de la Democracia, que también sirve de paraguas a este tipo de inscripciones. Desde 2008 quedó como opcional la militancia partidista que genera democracia interna y garantiza preparación y experiencia política a quienes sean ungidos para representar a una tendencia. Partido SUMA con problemas en sus elecciones internas: buscaría alianzas para ubicar a sus precandidatosTras esas reformas se empezó a permitir ser candidatos sin requerir militancia, afiliación ni adherencia permanente al partido auspiciante. Y esto que suena democrático, en la práctica ha mutado, en el mejor de los casos, a acuerdos de préstamo de esas tiendas partidistas. En otros, una especie de alquiler de movimientos legalmente constituidos, a cambio de una ganancia. Y hasta se sospecha de casos en que estos son vendidos al mejor postor.PublicidadY aunque el candidato “independiente” o “invitado” debe someterse y ganar los procesos de elecciones primarias de la organización que los acoge, el préstamo, alquiler o venta del respaldo se da maneras para garantizar la candidatura, dentro del paquete transaccional.Se barajan nombres para la Alcaldía de Ambato y la Prefectura de Tungurahua en los comicios seccionales de noviembreSurgen así uniones antinatura, como las que estamos viendo ahora mismo y que se han mantenido “en secreto” alegando riesgo de intimidación al que presta como al que se lanza con esos colores. Y nuevamente se abusa de la paciencia del electorado que tiene que aceptar como válido que los que hasta hace solo meses se denostaban, ahora aparecen de la mano frente a las cámaras anunciando camino electoral conjunto.La democracia exige más responsabilidad al hacer acuerdos que van a afectar directa o indirectamente a la población. (O)
No al ‘alquiler’ de partidos electorales
La democracia exige más responsabilidad al hacer acuerdos que van a afectar directa o indirectamente a la población.








