Alba Melendo (Teruel, 40 años) solo tenía 14 años cuando se enamoró de John Galliano. Ya ahí supo que quería dedicarse la moda. Sus padres, en cambio, querían que fuese a la universidad, por eso acabó haciendo Periodismo. “El primer día de clase, un señor que se llamaba Macià Mercadé, que luego condenaron a prisión por el tema del Fórum Filatélico, nos preguntó a qué queríamos dedicarnos. Cuando dije que yo quería ser estilista se rio de mí y dijo: ”Ah, estitonta”. Pero, ¿cómo te quieres dedicar a eso?”. Se acabó dedicando a “eso” y más: ha diseñado el universo estilístico de las giras de artistas como Bad Gyal, Karol G, Ana Mena o Aitana y tiene un exitoso podcast propio llamado Fashion sucks y viste a famosas como Georgina Rodríguez. Ella misma va camino de ser una celebridad.Pregunta. Estitonta, ¿no tiene que ser culta una estilista?Respuesta. Debe. Tiene que tener un bagaje y unas referencias y todo, la historia, la literatura, el cine, te alimenta y te ayuda a que el ojo despierte. Cuanto más te empapes de cultura, mejor.P. ¿Cómo se entera una niña de 14 años de que existe Galliano?R. Yo tenía un grupo de amigas a las que siempre nos gustaron mucho las revistas. Íbamos a la tienda de Dior precisamente porque era la época de Galliano y comprábamos los tops de niña de nueve años, que aún eran algo asequibles. Costaban unos 120 euros y los comprábamos a pachas y nos los íbamos turnando.P. ¿Había peleas?R. No, siempre nos hemos llevado muy bien y todas hemos acabado en la moda. De hecho, una de ellas en la actualidad es la directora creativa de Victoria Beckham y es muy gracioso, porque en los bailes del colegio ella siempre era Posh Spice. Y fíjate, ahora hasta participó en el documental de Netflix.P. ¿Es un trabajo bien remunerado?R. Yo intento pagar bien a mi equipo y que las cifras sean transparentes, lo que pasa es que en esta profesión siempre ha habido un problema con el dinero, porque al principio era una profesión para pijas. Eso lo rompieron los ingleses, que son los primeros en todo. McQueen era hijo de un taxista. Y los estilistas que me gustan hoy en día, Robbie Spencer, Karen Langley, son gente proletaria. Eso antes no sucedía aquí. P. ¿Exige muchas horas? R. Es que esto además de una profesión es un estilo de vida. A mí me da igual tener que trabajar un domingo, porque no los diferencio de los lunes. Simplemente hago lo que tengo que hacer y si tengo que echar 12 horas más para una sesión lo hago, porque trabajo por resultados. También te digo que este no es un oficio en el que cuanto más tiempo echas mejor sale. Una buena foto consiste en que des con la tecla. P. ¿Cómo empezó a vestir a celebridades?R. Pues es que de los editoriales no se come, de hecho, muchas veces tienes que invertir en ellos para que salgan como quieres. Mi primera clienta fue Miriam Giovanelli, para un desfile de Fendi al que fue con su novio de entonces, Nico Vassellari, que ahora está casado con Delfina Delettrez. Fíjate tú, se acabó casando con la dueña de la marca de aquel desfile. El caso es que luego me escribió Alba Bad Gyal porque le gustaba mi trabajo y empecé a vestirla a ella. Después vinieron Elodie y Karol G. Pero es curioso, me he ido especializando porque me han ido pagando y digamos que mi formación en esto se ha ido autofinanciando. P. ¿Se permite decirle que no a una clienta aunque sea de mucho nivel?R. Cada vez más y es una suerte. Para empezar necesito entender su proyecto. Si son actrices menos, porque eso son trabajos más puntuales, pero si son músicas sí, porque se trata de crear todo un mundo. Y no es solo lo que haga cuando esté en el escenario, también cuando salga a la calle. P. ¿Y tiene claras sus banderas rojas, como se dice ahora?R. La mala educación, sobre todo. Pero tengo suerte de que casi siempre he trabajado con gente que me cae bien. Yo no trabajo con villanas. Georgina es increíble. Karol G es increíble. Ninguna de ellas ha hablado mal ni mí ni a mi equipo. ¿Ha habido situaciones incómodas? Sí, pero eso pasa en todos los trabajos.P. Lo que pasa es que el concepto mala educación es muy amplio. ¿Les permite que sean caprichosas?R. Eso sí. Ha habido clientes a los que he ayudado para los que no había montaña suficientemente alta pero como todo se puede conseguir con dinero… Que me exijan así me encanta porque me pico y me hace ser ambiciosa. Lo que no tolero es que la gente sea mala compañera y a veces, cuando hay colaboraciones entre artistas, ves comportamientos que no son normales. Pero bueno, yo aguanto, y luego a lo mejor no trabajo con esa persona nunca más. P. ¿No es de confrontar?R. Yo siempre intento decir la verdad y eso es complicado también porque las celebridades suelen tener equipos muy grandes en los que la gente tiene miedo a decir la verdad y que maquillan las cosas. A veces sale bien, y a veces sale mal. A lo mejor estás teniendo una conversación de confianza con la artista y viene alguien a tirar el trabajo por tierra y es muy frustrante. En los equipos grandes a veces opina mucha gente que no tiene que opinar y ahí es cuando digo: “Zapatero a tus zapatos”. P. ¿Y se tiene que entrenar psicológicamente para lidiar con los egos de las artistas?R. A mí lo que más miedo me daba al principio es que me pidieran algo y no tenerlo, porque además la ropa que te mandan las marcas es muy pequeña y eso puede generar crisis porque no siempre te dejan retocar las prendas. De manera que yo voy con muchísimos recursos y opciones que me den seguridad. Al final trabajamos en la belleza y todo es una especie de performance: lo ordeno todo por colores de manera supermetódica y especial, y así consigo una mejor disposición. P. Cuando alguien como Georgina va a un photocall se lo juega todo a una foto. ¿Cuándo respira tranquila?R. Cuando lo ves en los medios, porque que lo veas en directo bien no significa que esté bien. Siempre puede haber un mal ángulo. A la mañana siguiente estoy pendiente de las redes, del hate. Estoy pendiente de todo.P. ¿Y cuál es el comentario que más le ha dolido y el que más le ha gustado?R. El que más, cuando dijeron que parecía que yo había hecho el vestuario de Euphoria, porque me chifla. Lo peor es cuando te dicen que copias. P. Supongo que una estilista tiene que ir vestida con ropa buena…R. Bueno, me gasto dinero en ventas privadas o en Vinted pero las piezas de moda no son como un Rolex o una joya: pierden valor en cuanto las compras.P. ¿Juzga mucho a la gente por cómo va vestida?R. Intento no hacerlo. Creo que es una forma de expresarse. Cuando había la coña esa de que las profesoras de inglés visten de Desigual… Eso es un carácter. A mí lo que me gusta de las personas, se vistan como se vistan, es que tengan carácter. Que reflejen de verdad lo que llevan dentro.P. ¿Quién es más caprichosa, una famosa en un mal día o una novia?R. Una novia. Las celebridades al final son profesionales. Todas las personas tenemos inseguridades pero creo que el día de tu boda aún más. P. ¿Le hacen firmar contratos de confidencialidad?R. Sí, pero estiro la cuerda lo más posible para no hacerlo. No lo necesito para ser discreta, de hecho, los miembros de mi equipo no comentan entre ellos lo que están haciendo. Si alguien está con Aitana no se lo dice al que está con otro proyecto. Además yo tengo un podcast y me quiero expresar con libertad, no quiero estar preocupada por demandas millonarias. P. Su podcast se llama Fashion sucks. ¿De verdad apesta la moda?R. Hay una dualidad, es como un novio tóxico, que apesta pero te encanta. Lo llamamos así porque la idea es contar anécdotas que la gente de la calle ni se imagina que ocurren en el mundo de la moda. Se trata de normalizar nuestra profesión y acercarla a la gente, porque es un universo muy endogámico y la gente en general no tiene acceso a las cosas que contamos. P. Pero hoy en día los jóvenes saben muchísimo de moda y les interesa. ¿Sería posible que la volviesen a llamar estitonta?R. Yo creo que la sociedad ha ido evolucionando y que hay mucho más respeto en general, igual que pasa con la diversidad corporal. Antes si eras gorda en moda no trabajabas y ahora no es así. Pero sigue habiendo mucho divismo y siguen pasando muchas cosas que forman parte de nuestro clima y nuestra fauna. P. ¿Y por dónde le gustaría que fuese su carrera ahora?R. Cuando me llamó Ana Mena, por ejemplo, le dije que quería llevar la dirección creativa y que alguien de mi equipo hiciera el estilismo, porque así también puedo hacer videoclips, directores, carteles, ver fotógrafos, tipografías. Me apetece experimentar con otras cosas. P. ¿Hace cuánto que no ve a sus amigas con las compraba aquellas camisetas?R. ¡Pues nos reunimos hace tres meses!
Alba Melendo, estilista de ‘celebrities’: “Yo no trabajo con villanas: Georgina es increíble”
Ella es responsable de los espectaculares ‘looks’ de las giras de Karol G o Bad Gyal pero también de los posados en alfombra roja de Georgina Rodríguez







