París (EuroEFE).- Buena parte de la clase política francesa salió a criticar como una amenaza de injerencia el apoyo público del multimillonario estadounidense Elon Musk a la líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, a la que el empresario de origen sudafricano considera «la última esperanza de Francia».
«No somos responsables ni debemos rendir cuentas por quienes nos apoyan«, afirmó este jueves Laurent Jacobelli, diputado y portavoz del partido de Le Pen, la Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés), al ser consultado por la polémica en una entrevista en la cadena pública Franceinfo.
Desde el Gobierno, los máximos responsables de la diplomacia fueron categóricos en su indignación después de que Musk se posicionase el miércoles en X a favor de Le Pen, quien será candidata en las elecciones presidenciales francesas que se celebrarán en 2027 y es, por el momento, clara favorita en las encuestas para la primera ronda.
X no debe favorecer a candidatos en Europa
«Como decimos en francés: solo los imbéciles (sic) no cambian de opinión», aseveró el ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, en un mensaje en la misma red social muy poco después.










