La Guardia Civil ha detenido este miércoles en Mallorca a dos mujeres acusadas de vandalizar cinco agencias inmobiliarias de Santa Maria del Camí con pintadas de contenido antiturístico y de sellar sus cerraduras, unos hechos ocurridos durante la madrugada del 31 de mayo. Las arrestadas están investigadas por presuntos delitos de daños y contra el patrimonio y pasarán a disposición judicial en las próximas horas. Las inmobiliarias amanecieron con mensajes como “Fuera guiris”, “Fuck guiris” o “Fuera especuladores de nuestro futuro”, pintados con espray rojo y negro, además de las cerraduras inutilizadas. La investigación se apoyó en el testimonio de varios testigos que observaron a las autoras abandonar el lugar en un vehículo.Las detenciones llegan en un momento especialmente decisivo para el movimiento contra la masificación turística, cuando faltan apenas once días para la manifestación convocada el 26 de julio en Palma por la plataforma Menys Turisme, Més Vida. La plataforma reúne a más de ochenta colectivos que denuncian el actual modelo turístico y reclamarn medidas frente a la crisis de la vivienda, la presión sobre el territorio y la pérdida de calidad de vida de los residentes. El año pasado llegaron a las islas 19,3 millones de turistas.La polémica se intensificó la pasada semana después de que Menys Turisme, Més Vida difundiera en redes sociales un 'Manual de acción contra la turistificación' en el que defendía la denominada “acción directa no violenta” sobre objetivos relacionados con la actividad turística. El documento proponía realizar pintadas en viviendas de alquiler turístico o inmobiliarias, bloquear cerraduras mediante silicona y colocar adhesivos, además de recomendar utilizar ropa oscura, cubrirse el rostro y comprobar previamente la presencia de cámaras o de agentes policiales para dificultar la identificación de los participantes.Los convocantes animaron a vandalizar inmobiliarias y empresas turísticasEl portavoz de la plataforma sostuvo que se trata de formas de protesta que ya se han utilizado anteriormente y defendió que cada persona es libre de decidir cómo actuar. Posteriormente, el colectivo negó estar promoviendo la violencia y reivindicó la desobediencia civil y la acción directa no violenta como herramientas históricas de los movimientos sociales, argumentando que “la verdadera violencia” es la derivada de la crisis de la vivienda, la gentrificación y la presión turística.Sin embargo, la publicación del manual desencadenó una cascada de críticas. El Govern balear condenó de inmediato cualquier llamamiento al sabotaje contra empresas y recordó que las discrepancias sobre el modelo turístico deben canalizarse por vías democráticas. Paralelamente, la Delegación del Gobierno anunció que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad reforzarían la vigilancia y actuarían frente a cualquier ataque contra empresas o intereses turísticos, mientras la Policía Nacional abrió una investigación para determinar si el contenido del documento pudiera ser constitutivo de delito.Varias entidades criticaron la llamada a la acción directa de la plataformaEl rechazo también llegó desde algunas de las principales entidades que respaldan la movilización del 26 de julio. El GOB y Terraferida se desmarcaron públicamente del contenido del manual y reclamaron una protesta “pacífica y a cara descubierta”. Ambas organizaciones defendieron que la movilización ciudadana debe desarrollarse dentro de los cauces democráticos y rechazaron cualquier actuación que pueda derivar en actos vandálicos, aunque mantienen su apoyo a la manifestación para exigir un cambio del modelo turístico.En la misma línea se pronunciaron también CCOO y UGT Baleares, que participarán en la protesta pero rechazaron cualquier acción violenta contra personas, infraestructuras o empresas. Patronales del sector turístico y del comercio calificaron igualmente el manual de inadmisible por considerar que fomenta el señalamiento de negocios vinculados al turismo.Los organizadores critican la “criminalización” del movimientoMenys Turisme, Més Vida ha convocado una concentración ante los juzgados en apoyo a las dos detenidas. En un comunicado, la plataforma denuncia una supuesta criminalización del movimiento y asegura que “ni la represión ni la criminalización frenarán un movimiento popular organizado”. El diputado de Sumar-Més Vicenç Vidal ha calificado de “vergüenza” las detenciones y ha transmitido al delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, que es un ataque a los derechos civiles más básicos y una “criminalización injustificable”.