Noticia Exclusivo suscriptores Colombia continúa siendo el principal país receptor, mientras que Brasil y Guyana se consolidan como nuevas rutas de escape.Integrantes de Usar Caldas fueron como rescatistas a Venezuela tras los terremotos en Caracas y La Guaira. Foto: Usar CaldasCORRESPONSAL DE EL TIEMPO EN CARACAS15.07.2026 22:30 Actualizado: 15.07.2026 22:30
La crisis migratoria venezolana puede entrar en una nueva fase crítica tras el reciente desastre natural que ha dejado a más de 17.000 personas sin vivienda —según balances oficiales— y que está reconfigurando las dinámicas de movilidad . LEA TAMBIÉN Así lo considera Tomás Páez, presidente del Observatorio de la Diáspora Venezolana (ODV), quien le reveló a EL TIEMPO que los datos consolidados por la organización ya sitúan el número de venezolanos en el exterior en 9,2 millones, de los cuales casi 3 millones se encuentran radicados en Colombia.Refugio improvisado para personas desplazadas tras los dos terremotos en Venezuela. Foto:AFPEl panorama actual combina una emergencia humanitaria interna con la parálisis de los planes de retorno para miles de ciudadanos.Páez señaló que, si bien es prematuro proyectar la velocidad con la que crecerá el flujo migratorio hacia las fronteras, el impacto interno ya es devastador. "Ya se está produciendo un desplazamiento interno de miles de personas que están tratando de buscar un lugar donde trabajar o poder alimentarse", afirmó.Esta situación destruye las expectativas de un retorno masivo a corto plazo. Economistas prevén una caída del Producto Interno Bruto (PIB) venezolano de entre el 3 por ciento y el 10 por ciento debido a las secuelas del siniestro, lo que actúa como un disuasivo económico insalvable. "Las condiciones no son las más adecuadas; esto va a llevar algún freno al retorno", explicó Páez. LEA TAMBIÉN Nuevas rutas de escape de venezolanos: El auge de Brasil y GuyanaAunque Colombia sigue siendo el principal receptor por razones de reunificación familiar, el patrón migratorio está cambiando debido a factores económicos y de políticas públicas en la región:Refugio temporal en el Complejo Educativo José Gervasio Artigas, en Caracas (Venezuela). Foto:AFPBrasil: Muestra un crecimiento acelerado en la recepción de migrantes gracias a la eficiencia de sus programas formales de acogida.Guyana: Se perfila como un nuevo polo de atracción debido a su acelerado crecimiento económico y a su política de desarrollo de proveedores locales, especialmente en el sector energético, un área donde la mano de obra venezolana posee amplia experiencia técnica.Trinidad y Tobago y Colombia: Mantienen flujos constantes, sirviendo este último país como la red de apoyo principal para quienes huyen del colapso de los servicios básicos.Equipos de rescate transportan el cuerpo de una víctima del doble terremoto en Venezuela. Foto:AFPYa se está produciendo un desplazamiento interno de miles de personas que están tratando de buscar un lugar donde trabajar o poder alimentarseUn 'Estado ausente' frente a la movilización civilEl presidente del ODV fue enfático al describir la respuesta institucional ante la catástrofe del doblete sísmico del pasado 24 de junio que suma más de 4.800 muertos, denunciando la inacción gubernamental y las trabas impuestas a los rescatistas internacionales. LEA TAMBIÉN "La sociedad venezolana no confía en el gobierno, no confía en el Estado ni en su Fuerza Armada. El silencio y la escasa presencia del Estado demostraron un Estado ausente. Como contrapartida, hubo una sociedad civil nacional e internacional que se movilizó, que buscó entre escombros con sus manos y pocos recursos".Páez lamentó que la ayuda internacional encontrara obstáculos burocráticos y operativos en el terreno, sugiriendo que "quizás pudieron haberse rescatado más vidas" de haber existido una coordinación institucional efectiva.Una víctima de los dos terremotos en Venezuela sentada junto a sus pertenencias empaquetadas. Foto:AFPPerfil del migrante venezolano actual es distinto al de olas anterioresEl perfil del migrante actual difiere de oleadas anteriores. Más allá de la emergencia del sismo, Páez describe la migración actual como un fenómeno multifactorial arraigado en el deterioro acumulado del país:Reunificación y vulnerabilidad: Hijos que emigran para llevarse a sus padres ancianos ante la falta de atención médica, o padres que logran estabilizarse en el exterior y reclaman a los cerca de dos millones de niños y jóvenes dejados atrás.Destrucción del activo físico: El experto subrayó que el país sufre las consecuencias de "27 años de destrucción" y una alarmante falta de mantenimiento en su infraestructura general, lo que ha provocado que activos que antes valían miles de millones de dólares hoy tengan un valor mínimo, exigiendo una reinversión total. Las zonas de Oriente, el Sur, Maracay y el estado La Guaira se reportan como las más afectadas. LEA TAMBIÉN Al ser consultado sobre el reto que representa para el gobierno colombiano la gestión de casi tres millones de migrantes post-terremoto, Páez instó a cambiar el enfoque asistencialista por uno de desarrollo estratégico.Aunque reconoció que la llegada masiva impacta inicialmente los presupuestos locales, recordó que estudios del Banco Mundial demuestran el impacto positivo de la diáspora en el consumo interno, el transporte y el mercado inmobiliario.Destrucción en Caraballeda, en el estado de La Guaira (Venezuela). Foto:AFPEl sociólogo también elogió las políticas de regularización implementadas desde las administraciones de Juan Manuel Santos e Iván Duque (como el Estatuto Temporal de Protección), pero advirtió que el verdadero desafío actual es la internacionalización productiva. Recordó que los profesionales venezolanos en sectores como el farmacéutico y el petrolero son una oportunidad clave para las empresas colombianas que buscan expandirse.¿Puede el doble sismo ser una oportunidad de inversión para Venezuela?Páez concluyó que la catástrofe actual podría transformarse en una oportunidad histórica de inversión para sectores como la salud, la vivienda sismorresistente y la industria petrolera. Sin embargo, condicionó este escenario a un cambio político radical. LEA TAMBIÉN "Las modificaciones legales recientes del gobierno o las inversiones estadounidenses son insuficientes para mantener una visión de desarrollo a largo plazo. Si no hay confianza, no hay inversión. Venezuela necesita democracia, instituciones fuertes y reglas de juego claras", sentenció. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







