Los terremotos y los miles de afectados en Venezuela urgen una respuesta rápida y eficaz a más de 848.000 migrantes irregulares que requieren mínimos básicos.Foto: AFP - MARTIN BERNETTIResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00En medio de la tragedia que embarga a los hermanos venezolanos tras los dos terremotos es momento de retomar el camino de la respuesta colombiana a la migración proveniente de Venezuela. El Estado colombiano y su sociedad son un ejemplo global de acogida en momentos que la migración se instrumentaliza políticamente.La respuesta colombiana no es el resultado de la solidaridad con los hermanos venezolanos, tampoco el agradecimiento porque ellos apoyaron a los colombianos en los momentos más difíciles o porque fueron una oportunidad para los cientos de miles que buscaron el desarrollo económico en los tiempos de la rica Venezuela, tampoco es la respuesta lógica y pragmática inherente entre dos vecinos que comparten 2.219 kilómetros de una porosa frontera con una profunda interdependencia. La respuesta colombiana de acogida a la población migrante proveniente de Venezuela es, fue y será lo correcto ante el desastre de la Revolución Bolivariana, y ahora, lo es ante el desastre natural que enfrentan los venezolanos.Léase también: Las muertes de migrantes detenidos por ICE en Estados Unidos alcanzan cifras récord: HRWSegún la información de Migración Colombia 2.844.498 migrantes venezolanos se encuentran en el país, al corte de abril de 2026, de ellos el 29,81% en condición de irregularidad, unas 848.142 personas, entre los que son referidos como irregulares y los que la institución señala como “en proceso de regularización” sin dar mayor precisión. En otras palabras, 1.996.356 venezolanos están regularizados en Colombia, el 98,43 % regularizados gracias al Estatuto Temporal de Protección para migrantes Venezolanos (ETPV), quienes cuentan con su Permiso por Protección Temporal, el PPT.En agosto de 2022, según los datos de Migración Colombia registrados en la Bitácora Migratoria, unos 2.453.570 venezolanos habían realizado el Registro Único de Migrantes Venezolanos (RUMV), de ellos 1.935.981 (el 78,90 %) ya había realizado su registro biométrico y, para ese momento, 1.377.067 (el 56,12 %) contaba con el PPT. Al inicio de la administración de Gustavo Petro, se podría decir que unos 517.589 migrantes venezolanos estaban irregulares, a un mes del cierre de su gobierno los irregulares venezolanos crecieron el 63,86%.En agosto de 2022, según los datos de Migración Colombia registrados en la Bitácora Migratoria, unos 2.453.570 venezolanos habían realizado el Registro Único de Migrantes Venezolanos (RUMV), de ellos 1.935.981, el 78,90 %, ya había realizado su registro biométrico y, para ese momento, 1.377.067 el 56,12 % contaba con el PPT. Al inicio de la administración de Gustavo Petro, se podría decir que unos 517.589 migrantes venezolanos estaban irregulares, a un mes del cierre de su gobierno los irregulares venezolanos crecieron el 63,86%.Recomendado: Fallo de la Corte Suprema de EE. UU. sobre la ciudadanía por nacimiento: ¿qué hay que saber?Durante el gobierno Petro la irregularidad de los venezolanos creció el 63,86 %.Si bien el discurso del presidente Petro está en favor de la migración, su política migratoria se caracterizó desde un primer momento por tres cosas: la subordinación del tema migratorio a la relación con el régimen venezolano y sus narrativas, durante los cuatro años el presidente se dedicó a repetir las palabras del chavismo a pesar de las evidencias y los datos de las propias instituciones colombianas que desmentían al régimen. En segunda instancia, y como resultado de la primera, los fugaces responsables del tema migratorio centraron sus acciones en la denominada estrategia de “desvenezolanización de la migración”, una apuesta por abordar otros flujos migratorios minimizando el impacto de la migración venezolana en Colombia, a pesar de los números. Un cambió de foco del gobierno que buscó subordinar las acciones de la cooperación internacional y la sociedad civil, con insuficientes resultados. Y finalmente, dejó de lado el liderazgo en la búsqueda de recursos de cooperación internacional para la atención e integración de la población venezolana en condición de movilidad humana. Hoy no hay recursos para la integración migratoria porque desde la última conferencia de donantes, el flamante canciller de la paz como se autodenominaba Alvaro Leyva, no solicitó los recursos e incluso afirmó que el tema ya estaba superado.En momentos en los que la cooperación internacional cambió tras el inicio del segundo período de Donald Trump en los Estados Unidos, no hubo estrategia ni liderazgo en la consecución de recursos, se dejaron perder los recursos que se tenían, o incluso se rechazaron recursos porque los funcionarios nombrados por el gobierno Petro consideraban que no tenían capacidad para administrarlos, a pesar de la evidente necesidad de los mismos. Algunos de los responsables de la cooperación internacional han llegado a señalar que los miembros del gobierno se negaron a dar continuidad a procesos que venían de administraciones anteriores. No proponían, no hacían y no querían que lo que antes se hacía siguiera funcionando.Puede interesarle: La refugiada venezolana que hizo historia judicial para los solicitantes de asiloLas políticas migratorias propuestas por el gobierno saliente no ofrecen resultados reales más allá de un desgaste institucional, organizaron cientos de reuniones con la cooperación internacional, las organizaciones de la sociedad civil, la academia, los centros de pensamiento, las comunidades, los actores públicos y privados, miles de horas “escuchando al pueblo”, que arrojaron como resultado la formulación del certificado PPT La Visa V Visitante Especial, PEP Tutor, y Permiso Especial de Contingencia PEC (hoy en consultas de la sociedad civil). Estas medidas cubren a menos del 1,57 % de la población venezolana regularizada en Colombia. Medidas que beneficiaron a muy pocos y que sólo justificaron el pago de contratistas.Las medidas migratorias diseñadas por el gobierno saliente de Gustavo Petro cubren a menos de 1,57% de los venezolanos regularizados.Ronal RodríguezLos terremotos obligan a retomar la respuesta colombiana, cientos de venezolanos que están construyendo su proyecto de vida en Colombia hoy quieren traer a sus adultos mayores, padres y abuelos que permanecían en Venezuela porque era donde tenían sus propiedades, pero la complejidad que enfrenta el hermano país obliga a la reunificación familiar de este lado de la frontera. Colombia enfrentará nuevamente flujos migratorios de Venezuela, con menores volúmenes, pero nuevas demandas.De contexto: El libro que estudia 10 años de respuesta colombiana a la migración de VenezuelaLas nuevas autoridades en Colombia tienen dos retos principales, retomar el Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos, como herramienta de regularización y plena identificación de 848.142 personas irregulares que hoy están en Colombia, son más que la población de Bucaramanga. Asimismo, y en consonancia preparar la transición del Estatuto al régimen ordinario de regularización para que los venezolanos puedan hacer de Colombia su hogar más allá de 2031, momento en que se cumplen los 10 años del Estatuto.*Vocero e investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario.👀📄 ¿Ya se enteró de las últimas movidas migratorias en Colombia, Latinoamérica y el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.Temas recomendados: