Las imágenes de edificios colapsados, familias buscando a sus seres queridos y organismos de socorro trabajando contra el reloj en Venezuela volvieron a poner sobre la mesa una pregunta que Colombia no puede ignorar: ¿está realmente preparada para enfrentar un terremoto de gran magnitud?La ayuda sigue siendo urgente en Venezuela: aumentan los muertos; así puede apoyar a damnificados, desaparecidos y mascotasAunque el país ha fortalecido durante los últimos años su capacidad institucional para atender emergencias, expertos coinciden en que la verdadera prueba no está únicamente en los organismos de respuesta, sino en la preparación de millones de ciudadanos que, durante los primeros minutos posteriores a un sismo, se convierten en la primera línea de acción.La reciente emergencia ocurrida en el vecino país reavivó el debate sobre la importancia de la prevención. Para especialistas en gestión del riesgo, la diferencia entre una tragedia de grandes proporciones y una emergencia controlada no depende exclusivamente de la intensidad del movimiento telúrico, sino del nivel de preparación que exista antes de que ocurra.En Colombia opera el Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, además de organismos especializados como Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja y las oficinas locales de gestión del riesgo, que cuentan con protocolos para coordinar la atención de este tipo de eventos.Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias de 2025 en Bogotá. Foto: Guillermo Torres / SemanaA esto se suman ejercicios como el Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias, que cada año reúne a millones de personas en todo el país. Sin embargo, los especialistas advierten que esos mecanismos solo funcionan si la población conoce cómo actuar cuando ocurre una emergencia. “Si hoy ocurriera en Colombia un terremoto de características similares a los registrados recientemente en Venezuela, el país tendría una mejor capacidad institucional para responder que hace algunos años. Sin embargo, la verdadera pregunta no es si las autoridades están preparadas, sino si las personas, las empresas y las comunidades saben qué hacer durante las primeras horas de una emergencia, cuando cada decisión puede marcar la diferencia entre proteger una vida o aumentar el riesgo”, aseguró Carolina López Pérez, gerente técnica para Latinoamérica de SACS Group. La experta explicó que uno de los principales desafíos continúa siendo reducir la distancia entre los protocolos escritos y la capacidad real de ponerlos en marcha. Simulacro de evacuación en Bogotá en 2025. Foto: IdigerAunque muchas empresas cuentan con planes de emergencia, en numerosos casos no se acompañan de entrenamientos permanentes, simulacros realistas o evaluaciones que permitan saber si las brigadas y los trabajadores responderían adecuadamente bajo condiciones de presión. Los especialistas recuerdan que los primeros minutos después de un terremoto suelen ser decisivos. Antes de que lleguen los organismos de socorro, son vecinos, brigadistas, docentes, trabajadores y ciudadanos quienes realizan las primeras evacuaciones, prestan ayuda básica, organizan la comunicación y apoyan a las personas afectadas. Por esa razón, fortalecer la preparación de la comunidad resulta tan importante como invertir en equipos de emergencia. “La diferencia entre una emergencia controlada y un desastre de grandes proporciones no depende únicamente de la magnitud del sismo. Depende, sobre todo, del nivel de preparación previo. Cuando las personas conocen las rutas de evacuación, participan en simulacros e identifican los riesgos de su entorno, la capacidad de respuesta mejora significativamente”, agregó López Pérez. Alarmante salto en la movilidad vial en Colombia: Más de 3.000 fallecidos durante el primer cuatrimestre de 2026Entre las principales recomendaciones planteadas por los expertos están mantener actualizados los planes de emergencia, conformar brigadas capacitadas en primeros auxilios, realizar simulacros frecuentes que reproduzcan escenarios reales, verificar los puntos de encuentro y contar con equipos básicos para responder durante las primeras horas de una contingencia. En los hogares también aconsejan elaborar un plan familiar, disponer de un kit de emergencia y definir zonas seguras dentro de la vivienda. La tragedia ocurrida en Venezuela es un recordatorio de que los terremotos hacen parte de la realidad geológica de la región y que, aunque no es posible anticipar cuándo ocurrirán, sí es posible reducir sus consecuencias mediante una cultura de prevención. En ese sentido, concluyen que el verdadero nivel de preparación de un país no se mide únicamente por la capacidad de reacción de sus instituciones, sino por la forma en que responden sus ciudadanos cuando cada segundo cuenta.
¿Y si ocurriera en Colombia? Los terremotos en Venezuela reabren el debate sobre qué tan preparado está el país
Expertos advierten que el mayor reto del país no está en las instituciones.











