Buenos d�as. Son las ocho y media de la ma�ana y Alberto N��ez Feij�o asiste por primera vez al Baile de la Alpargata que se celebra cada d�a en el Nuevo Casino de Pamplona tras el encierro de San Ferm�n. Conectamos en directo. Arranca La hora de la 1, el programa de entrevistas, debate y an�lisis de actualidad de las ma�anas de Televisi�n Espa�ola. Sentados en el centro de una mesa alargada delante de una pantall�n gigante, est�n los dos presentadores que sustituyen en verano a Silvia Intxaurrondo. A la izquierda de la pantalla -por lo que sea- se sientan dos periodistas de El Pa�s. A la derecha -qu� cosas-, una periodista del Abc y el director de Publicaciones de La Raz�n.Hace un rato que han amanecido las tradicionales tertulias de actualidad en las distintas emisoras de radio en nuestro pa�s y en laSexta hay una decena de personas en plat� debatiendo desde las 7:30 en Aruser@s sobre la picard�a viral de una se�ora que finge estar embarazada para hacerse hueco en una cola. Sin embargo, la de La 1 es la primera tertulia de estricta actualidad de la ma�ana en televisi�n. Le advertimos: no ser� la �ltima.Por delante la parrilla anuncia s�lo hoy hasta 15 espacios diferentes con distintas mesas de debate. Ag�rrense al mando a distancia: Espejo P�blico, Ma�aneros, La mirada cr�tica (que sustituye en verano a El programa de Ana Rosa), Al Rojo Vivo, En boca de todos, Directo al grano, Y ahora Sonsoles, Malas lenguas, Todo es mentira, M�s vale tarde, El cascabel, Horizonte, La noche en 24 horas... Hasta El hormiguero tiene su propio coloquio.En un solo d�a se emiten en nuestro pa�s m�s de 40 horas de tertulias, cerca de 50 si sumamos los espacios en las cadenas auton�micas. La inmensa mayor�a son de contenido pol�tico. Cada jornada el espectador se somete a un bombardeo constante y casi lis�rgico de titulares, ventanas superpuestas, r�tulos impactantes, m�sica de suspense, conexiones en directo, discusiones y gritos...�D�jame terminar, que yo a ti no te he interrumpido!Por sus pantallas desfilan centenares de periodistas, polit�logos y pol�ticos, ministros y ex ministros, soci�logos, analistas...�Mira, si no puedo hablar, me levanto y me voy!Y otra �ltima hora, otro zasca, otro d�plex. Esc�ndalos, pol�micas, datos, infograf�as, coberturas especiales."Todo ese enjambre opinativo late en nuestro o�do interno como el verdadero marcapasos de Espa�a. Nos levantamos con ellos, conducimos con ellos, nos vamos a la cama con ellos y, a veces, so�amos con ellos", escribe el periodista Antonio Villarreal en Tertulianos (Ed. Pen�nsula), un ensayo sobre la industria de la opini�n en nuestro pa�s que radiograf�a este particular fen�meno por el que la opini�n ha engullido a la informaci�n, la pol�tica lo ha embadurnado todo y la tele ha sentado en el sof� de nuestras casas a un elenco infinito de tertulianos licenciados en el noble arte de la todolog�a. Capaces de hablar con id�ntica soltura de las alpargatas de Feij�o, el novio de Ayuso o la mujer de S�nchez que de las joyas de ZP, la tarjeta roja de Trump, la ola de calor, el v�deo m�s viral, el �ltimo suceso o el gol de Espa�a en el Mundial.Siete d�as a la semana. �50 horas al d�a! No intenten cambiar de canal: nadie puede escapar a la Espa�a de las mil tertulias.Para saber m�s"Es un formato perfecto para los tiempos de v�rtigo que vivimos. Permite informar, analizar y debatir sobre una actualidad repleta de tensi�n, de incertidumbre, de fractura pol�tica y, por qu� no, de un cierto delirio general en Espa�a y en el mundo", explica Antonio Garc�a Ferreras, director y presentador desde su estreno en enero de 2011 de Al rojo vivo, la tertulia que revolucion� el modelo en Espa�a antes de que ese delirio general lo atrapara todo."Las tertulias se han convertido en especies invasoras de la parrilla, son colonizadores muy eficaces porque ning�n otro formato de televisi�n te da un rendimiento similar", comparte Villarreal. "Son muy baratas y te dan el triple de audiencia que cualquier otro programa. La gente se ha enganchado a informarse y entretenerse con esta especie de debates de actualidad pol�tica superficiales, pol�micos y burbujeantes. Desde primera hora de la ma�ana y hasta la madrugada siempre hay una tertulia que ver en televisi�n... Y la audiencia siempre responde".Su �xito desaforado es el reflejo perfecto de estos tiempos de populismo y polarizaci�n salvaje, de sublimaci�n de opiniones que tienen la profundidad de un tuit y de apolog�a del impacto en el codiciado mercado de la atenci�n. Los viejos debates infinitos sobre prensa rosa y coraz�n han sido sustituidos por la gresca pol�tica y la campa�a electoral permanente en horario de prime time. Y las estrellas de la tele son hoy opinadores en jornada vitalicia."Si funciono en televisi�n es porque he preferido parecer una macarra que una mentirosa. Yo me he salido de los m�rgenes"Sarah Santaolalla, analista pol�tica"Yo he llegado a hacer cinco tertulias al d�a", reconoce Sarah Santaolalla.Su presencia m�s que habitual en pantalla y las mil pol�micas en las que se ha visto envuelta dentro y fuera de las redes sociales han hecho de ella el fen�meno medi�tico del momento. Alguien dijo de Santaolalla que era a la tertulia pol�tica lo que Bel�n Esteban fue al chismorreo rosa. "He llegado a estar en Espejo P�blico, me he ido a Cuatro al programa de Nacho Abad. He salido y he hecho un d�plex en la calle con Ma�aneros. He ido a Directo al grano, he salido y entrado a Malas lenguas, he vuelto y he ido a C�digo diez, he salido y me he hecho una conexi�n con una radio... He pasado momentos de aut�ntica locura".Hoy repite, sobre todo, en Malas lenguas, una tertulia en el centro del debate (valga la redundancia) despu�s de que la noche del pasado s�bado la periodista y colaboradora de Esdiario Marta G�mez Montero abandonara en directo el plat� tras sentirse "humillada" por su presentador, Jes�s Cintora. "He aguantado por pagar las facturas, he aguantado por mis hijos, pero yo ya no aguanto m�s", dijo al borde del llanto antes de recoger sus notas, arrancarse el micro de la pechera y marcharse a casa. "Prefiero comer mierda", se despidi�. Dos d�as despu�s, y tras recibir las disculpas p�blicas de Cintora y de Jos� Pablo L�pez, presidente de RTVE, G�mez Montero volvi� a participar en el programa."Los modelos de agitaci�n de peluquer�a que supon�an programas como T�mbola o S�lvame se han trasladado ahora al Congreso de los Diputados", retrata el escritor y periodista �ngel Antonio Herrera. "La bazofia verbal que conten�an esos programas se exhibe ahora a diario en los debates parlamentarios y las tertulias pol�ticas s�lo han acorralado de manera perpetua ese show para trasladarlo a la tele".Herrera es un rostro frecuente de las tertulias televisivas desde hace m�s de tres d�cadas. Fue uno de los colaboradores m�s habituales de T�mbola en los a�os 90 y hoy participa por las ma�anas en Espejo P�blico y por las tardes en el programa de Sonsoles �nega. Ambos en Antena 3."El de tertuliano es un oficio alegremente espa�ol y esencialmente tiene que ser la esbeltez de un cu�ado", diagnostica. "Dec�a Ortega que el espa�ol da lo mejor de s� mismo si le das una tertulia. Y esto es lo que ocurre ahora, se ha concretado una milicia abierta de tertulianos que tienen que hablar de todo necesariamente porque la actualidad hoy todo lo contempla. Adem�s, la tertulia es un h�bito, un vicio o lujuria espa�ola que llevada a la tele es muy rentable. Con muy poco dinero y cuatro o cinco tipos que salten al ruedo a discutir y a exhibirse ante el escarnio p�blico llenas muchas horas de televisi�n".Nadie exprime mejor hoy esa f�rmula de infoentretenimiento que la actual Televisi�n Espa�ola. La cadena p�blica ha logrado las mejores cifras de audiencia en los �ltimos 15 a�os programando cada d�a alrededor de 12 horas de tertulias, atiborrando su parrilla con espacios como La hora de la 1, Ma�aneros, Malas lenguas o Directo al grano. Todos han sido criticados por la oposici�n al Gobierno (Vox prometi� entrar en RTVE con un lanzallamas) y censurados incluso por el Consejo de Informativos del ente por "primar las audiencias por encima del servicio p�blico" y, sobre todo, por su falta de "pluralidad, rigor, independencia y neutralidad". Cr�ticas similares a las que han recibido en los �ltimos tiempos las cadenas auton�micas controladas por el PP, especialmente Telemadrid.A lo largo de la ma�ana, y acabado el Baile de la Alpargata en Pamplona, en TVE polemizan sobre las �ltimas amenazas de Trump a Espa�a mientras un r�tulo alerta como noticia de �ltima hora el "sprint de Feij�o a la (ultra)derecha". En una ventana asoma un v�deo con im�genes del novio de Ayuso. Otro r�tulo: "La UCO, contra el juez del caso Amador". Las siguientes horas de debate est�n dedicadas al "c�ncer de Feij�o con las bajas laborales"."El discurso de Feij�o es el discurso del bulo", dice Pepe �lvarez, secretario general de la UGT durante una conexi�n en directo con el presentador, Javier Ruiz. Si se lo ha perdido, no se preocupe: dentro de un rato aparecer� diciendo m�s o menos lo mismo en laSexta.A estas horas, en Antena 3 y Telecinco charlan sobre la ausencia de Bego�a G�mez, esposa del presidente del Gobierno, en el viaje oficial de Pedro S�nchez a Turqu�a y comentan las im�genes de un ramo de flores hu�rfano en el aeropuerto de Ankara destinado a la primera dama. En Espejo P�blico conectan con el ex ministro del PP Jos� Manuel Garc�a-Margallo. Maril� Montero habla del "verano horribilis" del presidente, pero entiende, "como madre", que s� se permita viajar a Bego�a G�mez a la graduaci�n de su hija en Londres. En la tertulia de la competencia, La mirada cr�tica de Telecinco, Eduardo Inda suelta: "A cualquier otro justiciable no le devuelven el pasaporte ni borracha". Y a�ade sobre el pol�mico ramo: "En Moncloa hay cuatro guionistas de serie para dise�ar el mal y son muy buenos. Nada es aleatorio, todo est� preparado".Enfrente se sienta la polit�loga Estefan�a Molina. Dentro de 13 horas repetir� tertulia en el canal 24 horas. Tambi�n colabora en RNE, RAC1 y TV3. Inda reaparecer� igualmente por la noche en el debate de Horizonte, el espacio que el periodista Iker Jim�nez ide� en Cuatro para aparcar los platillos volantes y sumergirse -�l tambi�n- en los fen�menos paranormales de la pol�tica espa�ola.Pero para eso a�n faltan unas cuantas horas. De momento son casi las 12 y en la mesa de Al rojo vivo se sientan ya hasta ocho tertulianos. En un rato la mitad de caras ser�n distintas. En TVE siguen con el "c�ncer" de Feij�o, conectan con Elma Saiz, portavoz del Gobierno, entrevistan a la ex vicepresidenta Mar�a Jes�s Montero y cubren en directo un acto del ministro �scar L�pez. S�lo en 2025, los espacios de debate de la televisi�n p�blica emitieron hasta 333 entrevistas a ministros, ministras y altos cargos del Gobierno."El verdadero tertuliano puede estar en dos cadenas a la vez al mismo tiempo y diciendo lo contrario en cada una de ellas"Rub�n Am�n, periodista"Casi todas las tertulias funcionan porque vivimos esta �poca de confrontaci�n y adhesi�n a bandos, pero en el caso de la televisi�n p�blica el sesgo sanchista y gubernamental es escandaloso", lamenta el periodista (y tertuliano) Rub�n Am�n, que no disimula su preocupaci�n porque TVE "se haya puesto a jugar a la militancia y al fanatismo" con las cadenas privadas en esta disparatada batalla de tertulianismo. "La televisi�n p�blica se financia con nuestros impuestos y tendr�a que haberse abstenido de jugar un partido tan, tan, tan, parcial", asegura.Am�n es columnista en El Confidencial, colabora en M�s de uno, el programa radiof�nico que dirige Carlos Alsina en Onda Cero, y es tambi�n tertuliano en Espejo P�blico y El hormiguero, de Antena 3. "Sin duda, la m�s influyente es la tertulia de Pablo Motos", admite �l. Adem�s escribi� en 2024 el ensayo Tenemos que hablar (Espasa), un alegato a favor de la conversaci�n "en los tiempos de la censura, la soledad y la tecnolog�a". En su libro, el periodista cataloga tres tipos de tertulianos: el honesto e �ntegro, el tertuliano corporativo -que llega porque es amigo de alguien en la cadena- y el que est� directamente por imposici�n pol�tica. "Las tertulias est�n muy intervenidas y as� es muy dif�cil que tengan mucho prestigio y mucha calidad. Pese a todo, siguen siendo la f�rmula m�s barata que se ha dado nunca en la tele".-�Y de todos esos cu�l es el tertuliano por excelencia?-El verdadero tertuliano puede estar en dos cadenas a la vez al mismo tiempo y diciendo lo contrario en cada una de ellas.Durante la elaboraci�n de su libro, Antonio Villarreal lleg� a monitorizar decenas de tertulias en las principales emisoras de radio y televisi�n registrando los nombres de cada uno de los opinadores que participaban en cada una de ellas. S�lo en 15 d�as, anot� 314 tertulianos distintos. "Me met�a en el coche por la ma�ana para llevar a mi hija al cole y escuchaba a uno y, al cabo de todo el d�a, cuando volv�a a casa de trabajar, ya hab�a cenado y estaba todo el mundo en la cama, pon�a la tele y aparec�a ese mismo tertuliano opinando otra vez en otro programa... Y yo me preguntaba: �qu� habr� hecho esa persona durante todo el d�a? �Habr� comido? �Habr� pasado por casa? �Habr� visto a su familia?".Sugiere Rub�n Am�n que Madrid deber�a habilitar un "carril tertuliano" para que los opin�logos se puedan desenvolver por la ciudad de tertulia en tertulia sin grandes atascos."Yo he llegado a hacer 12 tertulias en una semana", recuerda el veterano periodista Carmelo Encinas. Quiz�s el tertuliano que escuchaba Villarreal a primera hora de la ma�ana y reaparec�a en su tele casi de madrugada era �l.Encinas participa hoy en la Cope, La noche en 24 horas y en varios espacios de cadenas auton�micas. En los a�os 80 puso en marcha en la secci�n madrile�a de la cadena Ser el programa de debate El foro, que traslad� despu�s en formatos similares a Telemadrid. Desde los 2000 ha aparecido en cerca de 20 programas de distintas cadenas nacionales."La tertulia es un formato perfecto para los tiempos de v�rtigo y de cierto delirio general que vivimos en Espa�a y en el mundo"Antonio Garc�a Ferreras, director y presentador de 'Al rojo vivo'"Antes las tertulias se pagaban muy bien. En La Noria, de Telecinco, te pod�an dar hasta 1.000 euros por programa. Hoy, si te pagan 300 o 400 ya es mucho", explica el periodista. "Por eso la tertulia es un medio m�gico que cuando aprietan las tuercas es capaz de subsistir sin ning�n problema, porque tiene unos costes capaces de resistir cualquier situaci�n. No hay nada m�s barato que una hora de tertulia, y m�s en estos tiempos en los que la gente es adicta a la polarizaci�n. Antes el morbo lo generaba el coraz�n, ahora lo que tiene morbo es la pol�tica".Y en este escenario, dec�amos, la nueva estrella del negocio se llama Sarah Santaolalla. "Es la tertuliana en la que se mirar�n los del futuro: ha salido de las redes sociales y genera viralidad para bien y para mal", sostiene Villarreal. "Los tertulianos tradicionales est�n siendo sustituidos por creadores de contenido que ceban sus personajes en internet. Trabajan 25 horas al d�a para sus personajes. Siempre habr� una cuota para alguien como ella".Santaolalla es analista pol�tica. Al menos eso dicen los r�tulos que acompa�an sus m�ltiples apariciones en televisi�n. Estudi� Derecho, debut� en canales de ultraderecha en el papel de eso que Rub�n Am�n llamaba "tertuliana cobaya" y dio el salto a las pantallas nacionales en Mediaset. Hoy discute en directo en Cuatro y TVE.El a�o pasado, el Partido Popular exigi� a RTVE que rescindiera cualquier colaboraci�n con ella tras decir en Ma�aneros que hab�a que ser "muy idiota" para creer en el PP o en Vox."Yo no s� si soy todo lo imparcial, pero s� soy todo lo honesta que puedo", se defiende ella al otro lado del tel�fono horas antes de su siguiente tertulia. "Nunca he escondido mi ideolog�a, pero no hago campa�a por ning�n partido ni me atrever�a a mentir. Si funciono en televisi�n es porque aporto naturalidad y porque he preferido parecer una macarra que una mentirosa. En estos tiempos de formas impostadas, yo me he salido de los m�rgenes y trato de reaccionar a la actualidad como lo har�a en mi casa. Conmigo el espectador no se duerme la siesta. Yo hago que el espectador se levante del sof�, unas veces para insultarme y otras para aplaudirme. Algo estoy haciendo bien si provoco esas reacciones".-�Usted cree que RTVE debe participar de este tipo de formatos?-Yo creo que TVE ahora mismo representa a todos los espa�oles.-�Lo dice en serio? Pocas veces se ha criticado tanto el sesgo ideol�gico de la televisi�n p�blica estatal.-Con toda la sinceridad del mundo: creo que TVE, l�gicamente, ha dado un giro a una l�nea editorial m�s de izquierdas en los �ltimos a�os, pero ahora mismo tiene mesas plurales. En Ma�aneros hay periodistas de El Confidencial, EL MUNDO, de la Cope... Y tiene el mismo tiempo el de Abc que yo. En Telemadrid s�lo hay derecha y extrema derecha.RTVE desvel� el a�o pasado, en respuesta a una pregunta del grupo parlamentario popular, que Santaolalla percibi� un total de 18.500 euros brutos de la cadena p�blica por 66 colaboraciones entre mayo y agosto de 2025."La tertulia es una lujuria espa�ola muy rentable. Con muy poco dinero y cuatro o cinco tipos que salten al ruedo llenas muchas horas de tele"�ngel Antonio Herrera, escritor y periodista"Yo soy aut�noma y cobro lo que trabajo", explica ella. "Es decir, cuando apareces tanto en pantalla no es sin�nimo de riqueza, es sin�nimo de precariedad. Y el dinero que cobras no te paga los psic�logos que necesitas despu�s", ironiza. "Cuando yo hac�a seis o siete tertulias al d�a no era porque quisiera que todo el mundo escuchara mis genialidades, sino porque necesitaba el dinero para vivir, para pagar un alquiler y comer. Yo ya no necesito pantalla. Me han quemado tanto que ahora necesito decir cosas y que no me escuche nadie, meter la pata en silencio, decir la burrada m�s gorda y que no haya un clip viral en Twitter".Sarah Santaolalla tiene cerca de 100.000 seguidores en X y m�s de 250.000 en Instagram. Asegura que algunos de los v�deos de sus intervenciones televisivas que ha compartido en sus redes sociales acumulan m�s de 70 millones de visitas. "Tristemente soy m�s influyente yo que muchos medios tradicionales", asegura.A media tarde de hoy, Santaolalla reaparece en Malas lenguas, criticando la "falta de decencia" de Feij�o junto a otros cuatro tertulianos. En laSexta arranca M�s vale tarde con la directora de Art�culo 14 y el director de eldiario.es, y en Antena 3, en la tertulia de Y ahora Sonsoles, hablan de las miles de abejas que han invadido una sombrilla en una playa de Vizcaya. En la mesa est�, entre otros, la ex vicealcaldesa de Madrid Bego�a Villac�s."Al final casi siempre son los mismos, pero cada espectador se encuentra a los suyos en funci�n de su c�mara de eco particular", detalla Villarreal. "Si t� consumes medios de izquierdas, la probabilidad de encontrarte con Javier Aroca es mucho mayor. Y si eres m�s de derechas, probablemente te acabar�s topando con alguien como Francisco Marhuenda. Al final todos buscamos las tertulias que nos den la raz�n y ah� siempre aparecen los mismos avatares".-�No existe una tertulia realmente plural?-Todas dicen que la suya es plural, porque todas tienen siempre alg�n elemento discordante. Pero no se le invita por pluralidad, sino por electricidad, por meter a alguien de un color diferente contra el que vayan todos, para que el telespectador se lleve las manos a la cabeza. No se busca un an�lisis sosegado, sino la guerra. El chiringuito, pero de pol�tica.-�Y cu�l es la tertulia de referencia en nuestro pa�s?-En esta historia, hay un antes de Al rojo vivo, pero no un despu�s. Todas tratan de imitar a Ferreras, que ha logrado absorber todos los elementos de una �poca. Es el primero que se atrevi� a hacer determinadas cosas en la tele que hoy ya nos parecen habituales: la m�sica, el ritmo, cambiar la mesa entera de tertulianos en mitad del programa..."Antes se pagaban muy bien. En 'La Noria', de Telecinco, te pod�an dar 1.000 euros por programa. Hoy, si te pagan 300 o 400 ya es mucho"Carmelo Encinas, periodistaDe esos 314 tertulianos que Villarreal contabiliz� en dos semanas, al menos medio centenar se hab�an sentado en la mesa de debate de Al rojo vivo. Por el programa de hoy desfilan periodistas de laSexta, EL MUNDO, Abc o El Confidencial y firmas habituales en la tele como Pedro Vall�n o Antonio Maestre. Tambi�n est� el ex secretario general del PSOE en Madrid Juan Lobato."Cuando dise�amos el programa decidimos mantener nuestra apuesta fundamental por la pol�tica nacional, la geopol�tica y la econom�a. Nada de sucesos y nada de coraz�n. Recuerdo la primera respuesta del responsable de programaci�n de laSexta: ‘As� no vais a sobrevivir’. Pues lo hemos hecho", presume Antonio Garc�a Ferreras. "Ahora la competencia es mucho mayor porque aquella f�rmula pionera se ha reproducido en cadenas nacionales, auton�micas y locales. Y con componentes ideol�gicos mucho m�s marcados. Pero para nosotros, y aunque tenga un coste, lo que es inaceptable en la derecha es tambi�n inaceptable en la izquierda".-�C�mo imagina el programa dentro de otros 15 a�os?-Dime c�mo ser� Espa�a dentro de 15 a�os y te dir� c�mo ser� este tipo de formato que tiene una gran capacidad de adaptaci�n a la sociedad. Las buenas democracias son las aburridas, pero la nuestra �ltimamente est� repleta de emociones sin fin.Las �ltimas emociones de la noche asoman ya cerca de la madrugada. Hoy no hay mesa de actualidad en El hormiguero, pero s� en Horizonte. Ocho periodistas analizan (otra vez) las noticias del d�a. En La noche en 24 horas, tertulianean otros cuatro tertulianos. Han pasado 17 horas desde el inicio del primer debate de actualidad y la mesa sigue puesta."El formato no se va a agotar nunca", advierte �ngel Antonio Herrera. "La tertulia es un fen�meno propio. El espa�ol se re�ne a hablar, ocurre en un bar o en un restaurante. S�lo hay que poner una c�mara delante. Nuestra televisi�n es como una Navidad perpetua. Vivimos en la mesa de Nochebuena todo el rato, a cualquier hora".