No hay mejor medicina posible para Antonio (76 a�os), operado de urgencia a coraz�n abierto el pasado 14 de abril en Badajoz -tras ingresar en la UCI- que recibir la llamada de su nieto Pedro Porro. Ayer mi�rcoles, el d�a siguiente de su descomunal actuaci�n -fue designado MVP del partido de semifinales- contact� con �l a las 7.30 horas de la ma�ana, siguiendo la costumbre cada vez que juega un partido, sea de la trascendencia que sea y sin importarle el resultado: "Abuelo. �C�mo est�s?", se escucha desde Dallas. Con 76 a�os, Antonio tambi�n ha perdido un f�mur y tiene graves problemas de movilidad ("ya no salgo de casa"). Por eso, y antes de analizar el partido, el h�roe inesperado de la selecci�n le pregunta por su delicado estado de salud, puesto a prueba de bomba por la emoci�n que signific� su golazo que ejecut� a Francia, la gran favorita al t�tulo.El abuelo (materno) no hab�a dormido en toda la madrugada, pero por la emoci�n de una noche m�gica, la mejor sin duda de la carrera profesional del defensa extreme�o. Ya marc� en dieciseisavos, se hab�a asentado en la titularidad del combinado de Luis de la Fuente ("que lo conoce desde la selecci�n sub-17 y siempre apost� por �l"), pero la actuaci�n del martes, por el escenario y el momento, fue hist�rica: "No pegu� ojo, de un lado al otro de la cama, as� que la llamada tan temprano de Pedro no me sorprendi�". "Vista larga, paso corto y mala leche"La conexi�n entre abuelo y nieto es especial. Tambi�n lo ha sido con su abuela Carmen, fallecida hace cuatro a�os ("ha sido como su madre, lo ha criado ella", recuerda Antonio). Eva, la madre de Pedro -que le acompa�a con toda su familia en Estados Unidos durante el campeonato- doblaba turnos en Mercadona para sacar a una familia humilde, mientras su padre, Antonio, se ha buscado siempre la vida en las tareas agr�colas. En su actitud en el campo (trabajador incansable) y en sus entrevistas fuera del terreno de juego, a Porro se le nota que no ha perdido la humildad ni la conciencia real de d�nde viene, ahora que se ha convertido en una estrella: "Sigue teniendo los pies en el suelo", se�ala Antonio, que le ha recomendado siempre: "Vista larga, paso corto y mala leche", "pero siempre con un gran coraz�n".Pedro Porro, junto a su abuelo y a su y descubridor, Benito CerratoMUNDOEl sal�n de la vivienda -de protecci�n oficial- del abuelo (antes electricista, tambi�n mec�nico en ocasiones) est� decorado con decenas de fotos enmarcadas de su nieto. Aparecen todos los equipos de su trayectoria, sin distinci�n, incluido una del debut con el combinado nacional absoluto en 2021 ante Georgia. Adem�s, hay hueco, preponderante, para el retrato de la abuela Carmen: "Le preparaba hamburguesas para despu�s de los partidos, nunca fallaba", tercia Benito Cerrato, descubridor de Porro a los 10 a�os y su entrenador ("siempre jug� conmigo de delantero, por eso no me sorprenden sus goles") en las categor�as inferiores del Gimn�stico Don Benito, club donde se form� hasta su fichaje con 15 a�os por el Rayo Vallecano."Alma de delantero"Repleto de emociones, Antonio no ha pegado ojo en toda la noche tras la exhibici�n de su Pedro contra Francia. "Le he dicho que no vuelva sin la medalla", apunta, en referencia a la segunda estrella de campe�n mundial en toda la historia que se puede colgar el domingo Espa�a con su nieto de goleador (lleva dos tantos, a cu�l m�s decisivo). "Sab�a que cuando hizo la pared con Olmo, que le dio un gran pase, no lo iba a fallar, estaba convencido, tiene alma de delantero", advierte el abuelo al referirse a la acci�n decisiva del futbolista del Tottenham. Aparte de sus problemas de desplazamiento por su enfermedad, Antonio reconoce que ni tan siquiera pudo celebrar con un salto el golazo de su nieto "porque todos se me echaron encima". Se refiere a los numerosos familiares directos que vieron el partido en su casa. Aunque los padres de Pedro, junto a su pareja Mar�a -natural de Don Benito- y el beb� de ambos, se encuentran en Estados Unidos presenciando en vivo el Mundial, el resto de la familia ("mis dos hijas, mi hijo, los nietos, los sobrinos...), en total unas 14 o 15 personas, se juntaron para ver el partido en su domicilio y disfrutar del enorme �xito. "Corre como una bala... es un figura, siempre cumple, pero porque es un gran trabajador, un luchador, nadie le ha regalado nada". Luego, se juntar�an debajo de su casa alrededor de 200 personas tras el partido para celebrar la victoria.Ficha de Pedro Porro en la Federaci�n Extreme�a de F�tbol.MUNDOLa puerta de la vivienda de Antonio, situada en la planta primera de la calle Chile de Don Benito, nunca se cierra y menos estos d�as, donde vecinos y conocidos llegan a felicitarle. Es un no parar. "Tambi�n hay muchos que vienen por inter�s, no te creas", confiesa entre risas: "Aunque no jug� el primer partido, yo sab�a que acabar�a siendo titular y comi�ndose el mundo, como siempre ha hecho. Es mejor que Marcos Llorente...", se le escapa, aunque intenta luego frenarse. Pasi�n de un abuelo que acompa�� siempre a su nieto mientras jug� en el Gimn�stico Don Benito y tambi�n en la Selecci�n Extreme�a, como aquel d�a que deslumbr� -siempre jugando de delantero- bajo las �rdenes de �scar de Paula -el ex jugador de la Real Sociedad en un partido que Extremadura venci� a la selecci�n de Madrid. Un gol y una asistencia. Los ojeadores de la capital de Espa�a ya no le perdieron de vista."Conmigo siempre met�a 20 o 25 goles por temporada y muchos de ellos decisivos", recuerda Cerrato: "Siempre pens� que iba a llegar alto, un jugador de elite, que ten�a mucha proyecci�n, pero tengo que reconocer que nunca a tanto, s� en Primera FEF o algo as�, pero no tan arriba", advierte. Como t�cnico, considera que la clave fue el cambio decisivo a la posici�n en el carril derecho. Ocurri� en el Girona, siendo entrenador Pablo Mach�n. El jugador que ocupaba esa posici�n era Pablo Maffeo, que horas antes del cierre de fichajes, firm� por el Borussia Dortmund. "Mach�n se qued� sin laterales en una gira en la India, apost� por �l ah� y hasta hoy", a�ade Cerrato. Luego llegar�an malos momentos, como en el Valladolid (en plena pandemia) donde apenas jug�, pero su fichaje por el Sporting de Lisboa lo cambi� todo. Fue designado dos veces mejor defensa de la liga portuguesa. La Premier no dud�. 45 millones pag� el Tottenham por su traspaso, aunque esper� a que cumpliese 23 a�os para pagar menos derecho de formaci�n.Benito Cerrato a las puertasde la Ciudad Deportiva Pedro Porro, en Don Benito.DAVID VIGARIOMUNDOPoco le lleg� a su club de formaci�n, el Gimn�stico Don Benito, reconoce su mentor, que siempre destac� de �l su "inteligencia, excelente pegada y buen toque con el bal�n", sobre el c�sped. Fuera, un chico que no paraba: "Era muy inquieto, me la liaba siempre en el autob�s en los viajes, pero vamos, lo normal de la edad, era muy travieso". Y hasta recuerda una an�cdota: "Un d�a le llev� a entrenar en mi coche con la selecci�n extreme�a y lleg�bamos tarde; as� que apret� el acelerador y la Guardia Civil nos mult�. Le dije entonces que cuando fuera profesional me la ten�a que pagar... y hasta hoy", bromea. Mientras su abuelo Antonio, cansado ya de periodistas que le buscan como referencia ("el abuelo de la selecci�n"), termina de comer el d�a siguiente de la deslumbrante actuaci�n de su nieto y se atreve a pronosticar: "Volver� a marcar en la final y si no ocurre, ah� estar� yo para empujar..." mientras intenta levantar su pierna da�ada. No hay duda de que a ambos les une un v�nculo muy especial, como con su abuela Carmen : "Le hemos llevado siempre muy adentro, en nuestro coraz�n, y para �l, nosotros, y sobre todo su abuela, �ramos su pasi�n..." Va por ellos, Pedro.