Inma Lid�nEnviada especial AtlantaActualizado Mi�rcoles,
julio
23:37No, Leo Messi no quer�a decir adi�s al Mundial. No les vale a los argentinos los premios de consuelo y el capit�n ten�a entre ceja y ceja volver a levantar la Copa del Mundo. Es algo que ni siquiera Diego Armando Maradona logr�, porque tras la proeza de M�xico '86 lleg� el fiasco de 1990 en Italia. Es aquello que le puede consagrar como el mejor de la Albiceleste de todos los tiempos si Espa�a no logra aquello que nadie ha hecho en este Mundial: parar el coraz�n mec�nico, casi de tractomula, de un equipo que se agarra a eso y al mayor talento de la historia que, con 39 a�os reci�n cumplidos, lleva m�s de 40 d�as obrando el milagro de rescatar a su pa�s del alambre por el que se ha paseado.Por eso, uno a uno fueron a buscarlo, a besarlo. Llorando los veteranos Facundo Medina y Otamendi. Aupado por Lo Celso. Abrazado entre l�grimas Giuliano Simeone. Todos saben que ha sido su Dios quien les hizo resucitar tantas veces como fue necesario. Ni hablar pod�a Lautaro Mart�nez, que no pudo estar en Qatar y que so�� con marcar en este partido. "Lo dije en el banco, que iba a salir y a ayudar al equipo. Desde que mi viejo me compr� los primeros botines sue�o con marcar en un partido as�", confes� entre l�grimas. 12 goles ha anotado este equipo en los 15 �ltimos minutos o en la pr�rroga. Un aviso de que jam�s bajan los brazos. Antes que nadie, Messi.Se pas� el astro 16 a�os, la flor de su carrera, buscando poner la tercera estrella en la camiseta de Argentina y lo logr� en Qatar. Ahora, aunque se le presume un ocaso que no parece llegar, quiere estampar la cuarta. Por Malvinas, por el Diego, por la �ltima de Leo. Le tocar� enfrentarse a Espa�a, el f�tbol que lo impuls� y a quien nunca se ha enfrentado en competici�n oficial. Para Lamine Yamal, Pau Cubars�, Pedri o Gavi ser� el duelo esperado contra su referente en La Mas�a.Siete faltas en seis minutosEl partido fue una batalla que los ingleses no supieron librar. Creyeron que el 1-0 de Anthony Gordon iba a enterrar a los argentinos, en el campo y en la grada. Estaban muy equivocados. Las guerras no se pierden en la primera escaramuza y los de Scaloni lo ten�an clar�simo. Siete faltas en los primeros seis minutos. En los tres primeros ya se hab�a dado el primer encontronazo, cuando se revolvi� Anderson ante un empuj�n de Enzo Fern�ndez.La Albiceleste quiso luego jugar al f�tbol tras haberse asalvajado con un estilo potrero, y cerc� a Pickford. Le tirotearon todo lo que pudieron, con dos palos de Mac Allister, convertido en un cabeceador impecable. Lejos de asustarse como Tuchel, Scaloni puso en el campo toda la p�lvora posible, empezando por Rodrigo De Paul y luego con Nico Gonz�lez y Lautaro Mart�nez. Lo dice su himno nacional: �Coronados de gloria vivamos/o juremos con gloria morir�. La mortalidad de esta selecci�n solo Espa�a puede ponerla a prueba.Es la final que quer�a la grada, que tambi�n libr� una batalla especial. No hubo incidentes, pese a que en algunas zonas del estadio estuvieron mezcladas las aficiones. Hubo banderas, como siempre, pero ninguna referencia a Las Malvinas durante le partido, quiz� por la tensi�n. Ni siquiera con el Muchachos, que s�lo se cant� una vez en la primera parte.Messi, ante Gordon, el martes en Atlanta.AFPLo que s� apareci� por primera vez en el Mundial fue un grito que hasta corearon los futbolistas en el autob�s camino del estadio. El "Se ve, se ve, el que no salte es ingl�s" sacudi� los grader�os, que vibraban con mayor�a argentina. Cuando se desplegaron las banderas, las gargantas albicelestes se calentaron. El God save de King no se oy� en Atlanta. Lo cantaban los jugadores a voz en grito y el fondo ingl�s, pero los silbidos y las protestas lo eclipsaron por completo. No hubo respeto y los ingleses optaron por silbar tambi�n el himno rival, que apenas se oy�.El guion del partido estaba tan claro que no tard� en corroborarse: seis faltas en siete minutos. Sab�a Scaloni que se iba a la guerra que, del once titular, sac� a De Paul para meter la energ�a de Giuliano. Ning�n equipo se quer�a arriesgar porque los ingleses se jugaban volver a una final que no alcanzaban desde 1966 y su adversario la posibilidad de ser el primer equipo que encadene dos Copas del Mundo de manera consecutiva. Una vez m�s, lo logr� Argentina.Festejaron en el campo, con bombo, manteo del capit�n y hasta Lo Celso recogiendo y desplegando una pancarta que dec�a 'Las Malvinas son argentinas'. Imposible no seguir la fiesta en el vestuario, con c�nticos que se resonaban en las entra�as del estadio de Atlanta.












