Una frase domina la conversación después de la victoria 2-1 de Argentina sobre Inglaterra: “Le duela a quien le duela y digan lo que digan”.

Aislada del resto de sus declaraciones, sin embargo, pierde parte de su sentido.

Lionel Messi no emplea esas palabras para hablar de su carrera ni para responder a una persona en particular. Las pronuncia mientras explica por qué considera que Argentina merece reconocimiento después de alcanzar su segunda final consecutiva de la Copa del Mundo.

Escuchadas de principio a fin, sus entrevistas dejan una idea que atraviesa todas las respuestas: Messi habla mucho más de Argentina que de sí mismo.

1. El protagonista nunca es Messi