La tensión contenida durante 90 minutos de pura batalla futbolística se transformó en un grito sagrado de desahogo. La Selección Argentina volvió a escribir una página de oro al remontar un partido durísimo frente a Inglaterra, venciéndola por 2 a 1 en Atlanta y sellando su pasaporte a una nueva final de la Copa del Mundo. Al consumarse el triunfo agónico con el gol de cabeza de Lautaro Martínez en el tiempo de descuento, todas las miradas se posaron sobre el gran líder de esta gesta: Lionel Messi. Apenas el árbitro estadounidense Ismail Elfath hizo sonar su silbato marcando el final, el astro rosarino se dejó caer de rodillas sobre el césped del estadio, abrumado por la magnitud de lo conseguido. Desde el suelo, se fundió en un primer y apretado abrazo con Nahuel Molina. Segundos después, se sumó Rodrigo De Paul, su gran ladero y amigo dentro del plantel, a quien Messi abrazó con fuerza mientras le susurraba unas palabras al oído en medio del llanto generalizado de los hinchas albicelestes.

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Pero el momento que quedará grabado en las retinas de todo el mundo se dio instantes después. Aún extasiado por la remontada épica tras el empate provisorio de Enzo Fernández a los 85 minutos, el capitán argentino caminó directo hacia una de las cámaras de la transmisión oficial de televisión en el campo de juego y, con los puños apretados y el alma en la garganta, soltó un furioso e inolvidable grito: "¡Vamos!". Un desahogo monumental para el diez, que a sus 39 años guiará nuevamente a su país a la definición del título más importante del planeta. Enzo Fernández frotó la lámpara y Argentina encontró su merecido empate con un golazo Scaloni, conmovido: "Somos únicos, esta gente nos llevó a ganar el partido" La emoción no fue exclusiva de los futbolistas. En el corralito, el mentor de este ciclo, Lionel Scaloni, vivió los minutos finales con el corazón en la mano y no pudo ocultar sus lágrimas tras asegurar la chance de defender la corona obtenida en Qatar 2022. "Sin palabras. Una gran alegría para nuestro país, para nuestra gente. El otro día dije que este grupo no deja de sorprenderme", declaró el director técnico en plena rueda de prensa sobre el césped, visiblemente conmovido por el esfuerzo de sus dirigidos. Argentina hizo historia: se lo dio vuelta a Inglaterra y jugará la final del Mundial 2026 Al ser consultado sobre el empuje del público argentino, que copó el estadio en Georgia y se hizo sentir con fuerza cuando el equipo caía 1-0 tras el gol de Anthony Gordon, el santafesino fue contundente: "Somos únicos y no es arrogancia. Esta gente nos llevó a ganar el partido". De cara a la gran final del próximo domingo a las 16hs ante España en Nueva Jersey, donde la Albiceleste buscará un bicampeonato histórico, Scaloni prefirió enfocarse en el valor de la entrega. "Vamos a intentar ganar, dejar todo. La camiseta amerita dar todo hasta el final, no guardarse nada, y estos jugadores han demostrado una vez más que lo sienten como todos nosotros", concluyó el DT, que va por su quinta estrella al mando de la Mayor. API