La muestra “Once We Were Like You” exhibe en Budapest retratos creados a partir de restos óseos, con apoyo de análisis genéticos y antropología forense (AP Photo/Bela Szandelszky)La historia cobra una nueva dimensión en Budapest Hungría, con la exposición artística Once We Were Like You, que invita a los visitantes a contemplar 16 rostros de la Aquincum romana reconstruidos a partir de restos óseos. La propuesta, que puede visitarse en el Museo Aquincum, fusiona ciencia y arte forense para mostrar la diversidad y las condiciones de vida de quienes habitaron ese antiguo asentamiento del Imperio romano.Según informó Euronews, la muestra destaca el trabajo conjunto de la escultora local Emese Gábor y los arqueólogos Peter Vamos y Lorant Vass, responsables de emplear análisis de ADN y técnicas de antropología forense para devolver identidad a personas que vivieron hace siglos. Cada rostro, modelado con plastilina sobre cráneos impresos en 3D, representa una historia individual y una ventana al mosaico humano de la Roma provincial.PUBLICIDADLa exposición, de acuerdo con el reporte, presenta 16 reconstrucciones faciales, de las cuales seis corresponden a modelos hiperrealistas en silicona realizados por Gábor. El proceso parte de cráneos hallados en el sitio arqueológico de Aquincum, antigua ciudad romana ubicada en el actual territorio de Budapest. A través de estudios genéticos y análisis osteológicos, los especialistas determinaron el origen geográfico probable de cada individuo.La artista húngara realizó seis figuras de silicona y trabajó con los arqueólogos Peter Vamos y Lorant Vass, quienes aplicaron estudios de ADN (AP Photo/Bela Szandelszky)La diversidad étnica se refleja en la procedencia de los restos: algunos pertenecen a personas originarias de Italia, Escocia, Siria, así como de tribus sármatas y celtas. Esta variedad confirma, según los responsables de la innovadora exposición, la amplitud multicultural que caracterizó al Imperio romano en sus fronteras. “Los huesos excavados suelen acabar catalogados y almacenados, sin vida ni alma, y la exposición pretende cambiarlo”, subrayó Lorant Vass en declaraciones recogidas por Euronews.PUBLICIDADLas reconstrucciones se realizaron con rigor científico, aunque la exposición aclara que los nombres y oficios asociados a cada rostro constituyen interpretaciones históricas basadas en evidencias, sin pretender exactitud biográfica. El objetivo principal consiste en “devolver un rostro humano” a quienes integraron las capas populares de la sociedad romana en la región.Los análisis genéticos de los restos indican una mezcla de procedencias, incluida la de tribus sármatas y celtas (AP Photo/Bela Szandelszky)Según el análisis antropológico, la mayoría de los habitantes cuyos rostros se exhiben soportó condiciones de vida exigentes. Las inflamaciones y marcas en los huesos permiten inferir que estos individuos realizaron trabajos pesados y padecieron hambre. De acuerdo con los arqueólogos, estos signos sugieren que pertenecían a los estratos medios y bajos de la sociedad romana local.PUBLICIDADLas reconstrucciones, acompañadas de cráneos auténticos y modelos impresos en 3D, invitan a reflexionar sobre la cotidianidad en una ciudad fronteriza del imperio, donde soldados, comerciantes y familias de distintos orígenes compartían espacio y desafíos. El Museo Aquincum, busca así acercar al público general a la realidad material y humana de una época que suele reducirse a estatuas idealizadas y relatos históricos.El uso de recursos como la impresión 3D y la modelación en silicona permitió a la exposición alcanzar un nivel de realismo inédito en la representación de figuras históricas. La artista visual, encargada de dar forma a los rostros, combina su conocimiento artístico con datos científicos para obtener expresiones y rasgos que transmiten individualidad y emoción.PUBLICIDADLas inflamaciones y marcas detectadas por antropólogos sugieren que varios individuos retratados afrontaron condiciones exigentes (AP Photo/Bela Szandelszky)Según los organizadores, la muestra ofrece una oportunidad para comprender la complejidad de las migraciones y el intercambio cultural en el mundo romano. El cruce de datos genéticos con fuentes históricas y arqueológicas permite reconstruir no solo rostros, sino también historias de movilidad e integración.Once We Were Like You permanecerá abierta al público hasta el 31 de octubre, brindando a los visitantes la posibilidad de observar de cerca cómo la ciencia y el arte colaboran para rescatar la memoria de personas anónimas y darles un lugar en la narrativa colectiva. La exposición reafirma el papel de la divulgación científica en la preservación y actualización del pasado, acercando a nuevas generaciones a los rostros olvidados de la antigua Aquincum. PUBLICIDAD