Actualizado Mi�rcoles,
julio
14:25Un personaje de peso pesado dentro de un boxeador de peso pluma en una Espa�a en blanco y negro, en una de las �pocas doradas del boxeo espa�ol. Cosecha antillana del 43. Dicharachero, simp�tico, bonach�n, vividor... "El Puma de Baracoa", seg�n apodo bautismal de Manuel Alc�ntara y rey de un Madrid de extrarradio y palaciego, abierto, y a menudo, rendido, a su fama. Un bailar�n en el cuadril�tero, un "dandy" a su manera fuera de �l. Piel de chocolate, piernas de alambre, pu�os de rel�mpago y martillo, sonrisa de dent�frico... Un �dolo popular.Cubano pobre de familia de siete hermanos, limpiabotas, friegaplatos, vendedor de peri�dicos, adolescente c�lebre en veladas de aficionados en su pueblo y su zona. Y, a los 15 a�os, a La Habana a probar fortuna en el boxeo profesional. Cuando los Castro lo prohibieron, se fue a M�xico y luego a Miami, donde en el gimnasio de la Calle 5 conoci� a Angelo Dundee y a Cassius Clay. A �l lo llamaban "El Cassius Clay de bolsillo".Aterriz� en Espa�a en 1963 requerido por Kin Tunero, vieja gloria del boxeo cubano, duro rival y blando amigo de nuestro Ignacio Ara y debut� venciendo por K.O en el sexto asalto al marroqu� Ben Layachi. Tunero hizo de �l un campe�n, pero no hizo carrera de �l en la vida cotidiana. Un golfante vocacional, pero un p�gil excepcional. Obtuvo en 1966 la ciudadan�a espa�ola de la mano de Vicente Gil, m�dico personal de Franco y presidente de la Federaci�n Espa�ola de Boxeo. Y ya en 1967, le gan� el t�tulo europeo en 1967 a Ivan Desmarets, por K.O en el tercer asalto.Siete veces campe�n de Europa entre 1967 y 1972, y dos del mundo (frente a Howard Winstone) en 1968, sus combates m�s importantes o m�s sonoros fueron contra nombres que recuerdan o han transmitido los viejos aficionados y permanecen en la historia y los archivos del pugilismo: Johnny Famechon, Clemente S�nchez, Eder Jofre (que lo venci� a los puntos en Brasilia), Tomasso Galli, Jimmy Revie, Giovanni Girgenti, Evan Armstrong, Tommy Glencloss, Daniel Vermandere... En Managua, en 1973, un prometedor Alexis Arg�ello lo noque� en el primer "round" y Legr�, Pepe Legr�, colg� los guantes a los 30 a�os y 148 peleas en su haber (133 victorias, 11 derrotas y cuatro nulos).ARCHIVO MARCAHab�a vivido r�pido y bien. Franco sent�a por �l una enorme simpat�a. Lo recibi� muchas veces en El Pardo y le regal� un cochazo, un Oldsmobile (un "haiga", se dec�a entonces). Legr� hab�a ganado much�simo dinero. Ni�o descalzo y limpiador de calzado ajeno, coleccion�, en n�meros redondos, un centenar de pares de zapatos ("casi todos blancos"). Las mujeres se le dieron muy bien. "Si las habitaciones de este hotel hablaran", le confes� entre risas, en el curso de una entrevista, a quien esto escribe.Le fue bien en el "ring" y en las alcobas, pero mal en los negocios: una zapater�a, una lavander�a... Le aconsejaron mal o lo enga�aron. Sus �ltimos a�os, en una residencia, sostenido econ�mica y sentimentalmente por amigos como Jos� Mar�a Garc�a, Manuel Berdonce y Juan Flores, fueron los de un enfermo m�ltiple. En el Hospital G�mez Ulla falleci� quien hab�a hecho un viaje circular de la pobreza a la pobreza, pasando por la opulencia. Una historia conocida. Una historia repetida.







