Son las ocho de la mañana y la puerta del doctor Joan Ramon Garcés en el Institut Dermatología Garcés de la Teknon se abre puntualísima. Prepara café. Es un hombre empático, resolutivo y culto, que vive en paz y a gusto consigo mismo. Dice como si nada que siempre duerme de un tirón. Envidia sana. Su cara y sus gestos responden a las preguntas antes que su voz. El doctor Joan Garcés, su hijo y colega, llega con el café puesto y trasmitiendo energía por todos sus poros. El primero es especialista en dermatología médica y quirúrgica y se centra en la prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer de piel; el segundo está en la fase de absorberlo todo y tratar neonatos, niños, adultos, pelo, uñas, cáncer de piel, practicar cirugías... “Me gustaría seguir sus pasos”, comenta con orgullo. Joan Garcés, su hijo Se complementan en el discurso y en la visión optimista del futuro de la dermatología con la IASe complementan en el discurso y en la visión optimista del futuro de la dermatología con la IA como herramienta que, bien gestionada, agilizará diagnósticos y sumará ayudas. Dialogan sobre los problemas de la piel, de cáncer cutáneo –tan común que no sale en las estadísticas– de protección y de los hábitos bajo un sol que hay que respetar, pero no demonizar, de la cosmeticorexia que se detecta ya en niñas de 11 años… La piel habla y alerta: “Cualquier lesión de nueva aparición sin una causa conocida, como ampollas, erupciones, manchas, costras o ulceras que no cicatrizan, además de los lunares o pecas que cambian de tamaño, forma, color o textura es motivo de consulta”, resumen.¿Existe el bronceado saludable?Joan Ramon Garcés: No. Médicamente, cualquier cambio de color en la piel es una señal de daño y un mecanismo de defensa contra la radiación ultravioleta (UV). Incluso un bronceado lento y progresivo indica daño, provocando envejecimiento prematuro, manchas y riesgo de cáncer de piel.Joan Garcés: Mírese la parte interior del brazo: la piel no irradiada envejece mejor. Protegerse del sol es el mejor cosmético.Padre e hijo se complementan para soluiconar casos difíciles o patologías complejasFLAMINIA PELAZZI¿Hemos de tener miedo al sol?J.R.G. Miedo no, pero sí hay que tener respeto y precaución ante la radiación ultravioleta solar. Exponerse al sol sin protección durante 10-15 minutos diarios es, en general, saludable para sintetizar vitamina D, mejorar el estado de ánimo y el sistema inmunológico, pero con sentido común: teniendo en cuenta el fototipo, la hora (mejor antes de las 11 y después de las 18 horas) y la zona expuesta. La regla de las sombras ayuda a saber cuándo el sol es más seguro. Te pones de pie y, si la sombra es más larga que tu altura, es más tangencial y menos dañino.J.G. Hay que tener cuidado con las redes sociales y con personajes públicos que propagan en prime time el mito del “callo solar”, algo que en términos médicos no existe. Saber jugar al futbol no te convierte en experto ni en dermatólogo.¿La cultura de protección solar puede frenar del aumento del cáncer de piel?J.R.G: Sí, pero no de forma inmediata ni automática. Los expertos prevén que la incidencia siga aumentando a corto plazo debido a la herencia de exposiciones pasadas. La piel tiene memoria y muchos cánceres que se diagnostican hoy son el resultado de excesos y quemaduras sufridas hace 10, 20 o 30 años. Pero el uso regular de protector solar puede reducir el riesgo de melanoma en un 50% y de carcinoma escamoso en un 40%. La detección del cáncer de piel es cada vez más temprana y las herramientas para tratarlo son mejores: lo ves, lo quitas a tiempo y se acabó el tema. La mayoría de los melanomas que vemos ahora son muy iniciales y la gran mayoría se curan.J.G: También hay que recordar que el protector solar no es una armadura infalible ni una excusa para exponerse más horas al sol; debe combinarse con sombra, gorras, gafas y ropa adecuada.El uso regular de protector solar puede reducir el riesgo de melanoma en un 50% y de carcinoma escamoso en un 40%”Joan Ramon Garcés¿Qué señales nos alertan?J.R.G Lunares nuevos, cambios en tamaño, forma o color de los existentes, llagas que no cicatrizan, zonas ásperas o sangrado, zonas de la piel que se vuelven brillantes, nacaradas o rojizas… Se detecta mediante la autoexploración. Es muy importante que estemos atentos a este tipo de cambios y consultar al experto si aparecen.¿El chequeo anual con el dermatólogo debería ser rutinario?J.R.G: Si hay antecedentes familiares o personales de cáncer de piel sí.¿La cirugía es el mejor remedio para el cáncer de piel?J.R.G: Sí porque busca la eliminación total de la lesión. La cirugía de Mohs es la técnica de elección para cánceres en zonas críticas (cara, nariz, párpados, orejas) que requieren preservar al máximo el tejido sano, garantizando la mayor tasa de curación. También es la mejor opción para lesiones premalignas o benignas problemáticas: extirpación de nevus (lunares) sospechosos, quistes, lipomas o queratosis actínicas que no responden a tratamientos tópicos.La demanda estética sube como la espuma también en dermatología…J.G. Ha crecido exponencialmente y hay mucho intrusismo. También vemos cada vez más en consulta cómo se multiplica el uso de cosméticos a edades tempranas. Pacientes de 11 años que se ponen cuatro productos por la mañana y cuatro por la noche. Eso antes era inédito; ahora tiene hasta nombre: cosmeticorexia.J.R.G. Se compran cosméticos como si fueran juguetes. El estándar de la belleza ha aumentado y la gente está dispuesta a hacer más cosas y exigirse más por ella. Es transversal y la dismorfia está también a la orden del día.¿Qué consecuencias puede tener a corto plazo?J.G: Usar cosméticos sin ningún criterio o con uno erróneo puede provocar múltiples problemas de piel: eczemas, irritación, granos, una piel más grasa de lo normal, taponamiento externo, foliculitis, acné comedoniano, piel asfíctica, alergias debido al uso desmedido e innecesario de activos como el acido retinoico y derivados…Usar cosméticos sin ningún criterio o con uno erróneo puede provocar múltiples problemas de piel”Joan Garcés,¿El láser es la varita mágica del dermatólogo?J.R.G: Es una herramienta extraordinaria y versátil, considerada uno de los mayores avances para tratar manchas, arrugas, cicatrices y lesiones vasculares. Pero no es una “varita mágica” por sí solo, su éxito depende del criterio médico, el diagnóstico correcto y la pericia del dermatólogo.J.G. Y no es infalible. Un uso incorrecto puede empeorar manchas o causar complicaciones. La supervisión médica es indispensable.¿Qué han aprendido el uno del otro?J.G. No sólo técnicas. Me ha enseñado que la parte humana de la medicina es muy importante. Eso no se enseña en la carrera ni se pregunta en el MIR, pero es la pieza del puzzle que falta. Para mí es básico.J.R.G. He aprendido una nueva perspectiva más inclusiva y abierta a los cambios sociales. Joan está más al tanto de los estudios, los ensayos clínicos y los nuevos fármacos (especialmente biológicos) y me contagia el entusiasmo y la energía propias de su generación. Me mantiene al día de las nuevas herramientas tecnológicas y la IA aplicada al diagnóstico. Me aporta una visión más fresca y nuevas formas de abordar casos difíciles o patologías complejas, cuestionando a menudo los paradigmas establecidos con una perspectiva actualizada.¿Qué es ser un médico humanista en el s XXI?J.R.G: Implica equilibrar la altísima especialización técnica y científica con una profunda calidad humana, compasión y empatía, poniendo a la persona en el centro del acto médico. Yo hablo mucho con los pacientes de literatura, de hobbies, de cualquier cosa. Alguien dijo que “el médico que solo sabe de medicina, ni medicina sabía”. Estoy de acuerdo: si solo sabes medicina no eres buen médicoLa puerta se cierra y el primer paciente está a punto de entrar a su hora. Salgo de la consulta con ganas de releer El árbol de la ciencia, de Pío Baroja, una lectura antes obligatoria que marcó al doctor Joan Ramón Garcés. Ahora tiene entre manos un libro que le regaló su hijo, Maniac, del escritor chileno Benjamín Labatut. La ciencia y la razón van, o deberían ir, de la mano.-Tres consejos claves para tener una piel bonita y sana1Protección solar diaria: Es el paso más importante. El sol es el principal causante del envejecimiento prematuro y las manchas. Usar protector solar de amplio espectro2Limpieza e hidratación constante: Lavar la cara mañana y noche para eliminar impurezas y sudor. Inmediatamente después, aplicar una crema hidratante adecuada al tipo de piel para mantener la barrera cutánea fuerte y evitar la pérdida de agua3Hábitos de vida saludables: La piel refleja lo que pasa dentro de tu cuerpo. Priorizar dormir entre 7 y 8 horas (la piel se repara por la noche), mantenerse bien hidratado bebiendo agua y reducir el consumo de azúcar procesada y tabaco, que dañan el colágeno
Joan Ramon Garcés, dermatólogo: “El moreno es señal de daño; el bronceado saludable no existe”
Hoy Joan Garcés es también doctor y dermatólogo. El equipo padre-hijo de dermatología trata su campo con ciencia y prevención











