Jacobo Dayán, advirtió que la campaña impulsada por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para promover la salida de países de la Corte Penal Internacional (CPI) representa un intento de debilitar una de las principales instituciones creadas tras la Segunda Guerra Mundial para perseguir y sancionar crímenes atroces.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, el director del Centro Cultural Universitario Tlatelolco de la UNAM, explicó que la CPI es resultado del desarrollo del derecho penal internacional surgido después de la guerra, con el propósito de prevenir y castigar delitos como el genocidio, los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de guerra y el crimen de agresión.
Recordó que antes de la creación de la Corte existieron mecanismos como los tribunales de Núremberg y Tokio, así como los establecidos para Ruanda y la ex Yugoslavia. Señaló que fue hasta el final de la Guerra Fría cuando se generaron las condiciones políticas para constituir un tribunal permanente.
“El impulso para crear esta corte y todos los mecanismos para que esta opere es norteamericano”, afirmó, al destacar que, aunque Estados Unidos no ha ratificado el Estatuto de Roma, desempeñó un papel central en la construcción de la institución.










