El Gobierno registró una leve recuperación en sus mediciones de imagen después de la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete. Funcionarios con acceso a los relevamientos admiten que todavía es temprano para determinar cuánto influyó la renuncia del exfuncionario, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Coinciden, de todos modos, en que el cambio ayudó a reducir la presencia del caso en los medios y las redes sociales. La conversación sobre la administración libertaria dejó de ser mayoritariamente negativa y pasó a mostrar un mayor equilibrio entre opiniones favorables y adversas, según fuentes oficiales citadas por Infobae. En Balcarce 50 aseguran que ese equilibrio no se registraba desde marzo. También advierten que todavía es pronto para saber si se mantendrá en las próximas mediciones. Los funcionarios atribuyen el movimiento a una combinación de causas. Entre las más mencionadas aparecen la salida de Adorni, el clima social generado por el Mundial 2026 y algunas novedades económicas que el oficialismo considera favorables. También señalan los movimientos en causas que afectan a dirigentes opositores, entre ellas la investigación contra Martín Insaurralde por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.