El Gobierno sometió ayer a votación la senda de estabilidad, texto en el que se recogen los objetivos de déficit, deuda y gasto público y que ejerce como paso previo a los Presupuestos Generales del Estado con la certeza de que iba a ser rechazado. El Ejecutivo volverá a someterla a votación este mismo mes y si vuelve a ser rechazada pedirá a las comunidades autónomas que lleven su déficit a cero, un cambio que implicaría un ajuste de 1.870 millones en los recursos de estos territorios, según las estimaciones que maneja el Ministerio de Hacienda."Las comunidades autónomas tendrán un margen fiscal adicional de 5.850 millones de euros si la senda de estabilidad se aprueba, si se rechaza, perderían ese margen tan importante. Resulta totalmente incomprensible que determinados gobiernos autonómicos brotaran en contra en el Consejo de Política Fiscal y Financiera" criticó el titular del área, Arcadi España, al defender la senda de déficit que el Gobierno quiere usar como base para las Cuentas de 2027.
El Ministerio de Hacienda puso sobre la mesa un objetivo del 0,1% del PIB para las regiones, la misma cifra que propuso en la reunión de los gobiernos autonómicos en los intentos anteriores de aprobar unos Presupuestos Generales. Moncloa plantea esta cifra como una clara ventaja para las autonomías frente al equilibrio presupuestario que demanda Bruselas y que ya se exige a los ayuntamientos. Es por ello que ha puesto números a este debate.















