¿Cuántas veces puede equivocarse una persona a lo largo de su vida? Más allá de la sensatez que posea cada individuo, meter la pata es inherente al ser humano. Y gracias a esa incapacidad para no caer en el fallo (en ocasiones más de una vez), el ser humano ha llegado hasta donde ha llegado. Esta es, a grandes rasgos, la tesis que el periodista Pino Aprile expone en su último libro Elogio del error, que la editorial Gatopardo publica en España con traducción de Atalaire. Un título esperado por sus lectores después del éxito de Nuevo elogio del imbécil (Gatopardo, 2025), al que precedió Elogio del imbécil (Temas de hoy, 2004).
Al periodista italiano le gusta meterse en jardines con una sonrisa de medio lado. Su texto intenta mantener un tono ligero para diseccionar algunos planteamientos que pueden resultar un tanto pesados. Para ello, recurre a la ironía y también a la ruptura de la cuarta pared al dirigirse directamente a su madre con expresiones entre paréntesis como ‘(no te preocupes, mamá)’. El propio Aprile explica a elDiario.es vía correo electrónico que se trata de una técnica de divulgación. “Mi padre era un gigante moral y de sabiduría. Aunque apenas pudo ir a la escuela unos pocos años, nunca dejó de educarse a sí mismo para mejorar y siempre nos regaló libros. Él dialogaba para comprender”, afirma.









