La vicealcaldesa de Girona y líder de Junts en el Ayuntamiento, Gemma Geis, ha anunciado este martes que su grupo municipal abandona el gobierno de la ciudad, que encabeza el alcalde Lluc Salellas (Guanyem Girona), por lo que le dejará en minoría junto a ERC.PublicidadEn una rueda de prensa, Geis ha asegurado que salen del gobierno municipal por "responsabilidad", tras tres años en las que las maneras de entender la gestión municipales se han hecho insalvables, según ella.La decisión, que ha avanzado el Ara, llega cuando falta menos de un año para las elecciones municipales y después de un artículo del domingo de la propia Geis en el que alertaba de que se les había acabado "la paciencia"."Hemos constatado que nuestro nivel de exigencia es mucho más alto", ha recalcado en rueda de prensa, por lo que considera que se han ganado el derecho legítimo a emprender su propio camino.Ve falta de respuestaPese a reivindicar el trabajo llevado a cabo, ha lamentado la falta de respuesta ante cuestiones que considera que afectan directamente a la ciudadanía, como el mantenimiento de los barrios, la situación del espacio público, la planificación de los recursos humanos municipales, la situación de las brigadas y la gestión del servicio de limpieza.También ha dicho que ya advirtieron de que el acuerdo entre el consistorio y el Govern sobre el Campus de Salut era "más propagandístico que útil" para Girona, algo que cree que se ha confirmado porque las inversiones anunciadas para los barrios de Can Gibert del Pla y Santa Eugènia no están en los Presupuestos.PublicidadTres añosSegún Geis, en estos tres años de coalición han intentado influir con propuestas y asumiendo responsabilidades: "Pero llega un momento en que el rumbo de un gobierno lo marca el alcalde, y nosotros hemos llegado a la conclusión de que ya no podemos seguir condicionando este rumbo".Pese a que dice que se les haya acabado la paciencia, ha asegurado que la decisión de salir del gobierno municipal no implica renunciar al compromiso de Junts con la ciudad, donde ahora ejercerán "una oposición responsable" valorando todas las iniciativas en función de si son buenas o no para Girona y si contribuyen al buen funcionamiento del consistorio.