Las matemáticas y la astronomía fueron fundamentales para la sociedad maya durante el periodo Clásico, del año 250 al 900 después de Cristo. Los complejos cálculos basados en fechas del calendario y observaciones de las estrellas influyeron en todo, desde la construcción de monumentos hasta la investidura de reyes y reinas.Los autores de estas complejas operaciones, sin embargo, siempre se mantuvieron ocultos. Parecía que ninguno de ellos quiso firmar sus elaborados cálculos. Al menos hasta que se ha conseguido reconstruir una fórmula matemática del sitio arqueológico de Xultún (Guatemala), revelando la identidad de un importante astrónomo maya.Eruditos mayas en el anonimato“Aunque se habían identificado las firmas de artistas y escultores en vasijas de cerámica pintadas y monumentos tallados, los eruditos responsables de la medición del tiempo mediante cálculos matemáticos han permanecido en el anonimato”, dice el investigador Franco D. Rossi, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y autor principal de un artículo publicado en la revista Antiquity.La antigua fórmula -escondida entre más de 50 microtextos matemáticos y astronómicos inscritos en la pared de un pequeño edificio- es única, lo que sugiere que su creador se atribuía el mérito de sus nuevas observaciones astronómicas y los cálculos correspondientes, señalan los expertos.Los glifos que acompañaban el cálculo matemático estaban firmados por Sak Tahn Waax (Zorro de Pecho Blanco) G. Ware / D. Stuart / Antiquity“Obtener estos cálculos y las tablas, en su fase de 'borrador', es como encontrar una versión temprana de un manuscrito conocido o un boceto de una gran obra de arte”, explica Heather Hurst, directora del Proyecto San Bartolo-Xultún y coautora del estudio.Los arqueólogos indican, además, que este descubrimiento ha permitido completar una dimensión importante de la vida maya clásica que, por lo general, solo se conocía a través de historias y relatos españoles que no se escribieron hasta siglos después.Lee tambiénPara reconstruir estas inscripciones de alrededor del siglo VIII, el profesor Rossi y su equipo realizaron dibujos a escala, fotografías y escaneos de las imágenes de la pared de la casa de Xultún (40 kilómetros al noreste de Tikal) y las mejoraron digitalmente, revelando once jeroglíficos que luego descifraron.Descubrieron que el texto no solo contenía una fórmula matemática, sino también glifos que atribuían la obra a alguien llamado Sak Tahn Waax (Zorro de Pecho Blanco). Hasta la fecha, este es el único ejemplo conocido de una obra atribuida a un matemático-astrónomo maya clásico.La fórmula matemática y la firma estaban situados cerca del calendario astronómico maya más antiguo conocido .D. Rossi / AntiquityLa fórmula matemática en sí misma también es excepcional. Utiliza unidades de tiempo astronómicas y calendáricas conocidas, pero las relaciones entre ellas son únicas entre los textos mayas, ya que describen el movimiento de Venus y otros cuerpos planetarios de una manera completamente novedosa.“Las matemáticas implican una singular comprensión de las conexiones y patrones entre varios ciclos temporales, incluyendo el conteo ritual de 260 días, el año solar, así como los ciclos de Venus y Marte”, afirma el epigrafista David Stuart, de la Universidad de Texas y coautor del proyecto.Imagen multiespectral y dibujo de reconstrucción del TextoG. Ware / F.D. Rossi / AntiquityLo sorprendente, inciden los investigadores, es que este hallazgo ofrece una visión sin precedentes de las ideas intelectuales y científicas de los eruditos indígenas mayas. “Intelectuales de esa época en India, Irak, China y Grecia calculaban de manera similar los ciclos solares y planetarios”, afirma Rossi.“Predecían eclipses, trazaban las progresiones estelares y sus logros a menudo se atribuyen a pensadores individuales. Ahora podemos añadir a Sak Tahn Waax a esta lista de ertuditos, destacando las grandes tradiciones astronómicas y calendáricas indígenas de las Américas”, concluye el investigador.Periodista
Una excepcional fórmula matemática permite por primera vez descubrir el nombre de un importante astrónomo maya de hace 1.200 años
Los glifos que acompañaban a los cálculos hallados en Guatemala atribuían la obra a Sak Tahn Waax ('Zorro de Pecho Blanco')











