Juan Carlos MerinoMadrid 14/07/2026 14:43 Actualizado a 14/07/2026 17:23 “Es muy grave”, alertan en la Moncloa ante la sentencia de la Audiencia Provincial de Badajoz que este martes ha condenado a David Sánchez, el hermano del presidente del Gobierno, a nueve años de inhabilitación por un delito de prevaricación administrativa. Y un segundo “precedente muy peligroso para nuestra democracia”, a su juicio, tras la sentencia del Tribunal Supremo que también inhabilitó para el ejercicio del cargo al ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. “Es una barbaridad que se condene a un inocente sin pruebas”, advierten en el Ejecutivo.La ministra portavoz, Elma Saiz, ha confiado en todo caso en que en instancias superiores, en este caso en el Tribunal Supremo ante el que se recurrirá la sentencia, “se constate la inocencia de David Sánchez”. Y pese a manifestar el respeto del Gobierno a la decisión judicial, ha mostrado su absoluta discrepancia, ya que ha asegurado que durante el juicio se fueron “desmontando” todas las acusaciones.La portavoz del Ejecutivo ha asegurado así que el “único origen” de la causa contra David Sánchez, a partir de una denuncia de la organización de extrema derecha Manos Limpias, fue “dañar al presidente del Gobierno a través de su entorno familiar”. Y puede ser un inquietante precedencia para la causa que instruye el juez Juan Carlos Peinado contra la mujer del jefe del Ejecutivo, Begoña Gómez, que Elma Saiz ha tachado directamente de “acoso político”.Puente alerta de que “se tensan las costuras de nuestras instituciones con la única finalidad de derribar a un gobierno ante la incapacidad de hacerlo por las urnas”Más contundente ha sido en todo caso, como es su costumbre, el ministro de Transportes, Óscar Puente, que ha denunciado la operación para derrocar al Ejecutivo. “Esta época se estudiará en los libros de historia como aquella en la que se tensaron las costuras de nuestras instituciones más esenciales con la única finalidad de derribar a un gobierno ante la incapacidad de hacerlo por las urnas”, ha criticado Puente.Todos en el Gobierno y en la dirección del PSOE piensan lo mismo que Puente, y el enfado es enorme, aunque utilicen diferentes tonos en función del foro en que se expresen e intenten evitar, al menos oficialmente, utilizar términos como lawfare o guerra judicial con intencionalidad política.En la Moncloa insisten en que en el juicio en la Audiencia de Badajoz contra David Sánchez “fue muy claro y evidente que se desmontaron todas las acusaciones”. “Ni hay pruebas ni se sostienen las acusaciones”, denuncian. Y, por tanto, recalcan que se trata de “una condena injusta sin pruebas”. “Se trata de una causa política para acosar y perseguir a la familia del presidente del Gobierno”, advierten.La secretaria de organización del PSOE, Rebeca Torró, ha asegurado también, en este mismo sentido, que “este caso forma parte de una estrategia para desgastar a un Gobierno progresista por cualquier medio”. Pero ha advertido de que “cuando se persigue a personas inocentes por ser familiares del presidente del Gobierno y el ruido se impone a los hechos, pierde la democracia, perdemos todos”.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997