Actualizado 16/07/2026 - 02:26h.
El estrés y las prisas llevan a muchas personas a alimentarse poco o mal, lo que tiene unas consecuencias inmediatas en su organismo. Pero no sólo en lo que se refiere a un mayor cansancio corporal, como muchos podrían pensar. Según María Pilar Castro, ... doctora en Biología Celular y Molecular y directora Estratégica y Técnica de Proteos Biotech, la piel no es una superficie aislada, por lo que refleja también lo que ocurre por dentro del organismo. Asegura a ABC que el estrés sostenido eleva el cortisol, y ese cortisol deteriora la función barrera, ralentiza la reparación y favorece la inflamación, por eso se notan más los brotes o la piel reactiva en épocas de tensión. «El descanso es literalmente el turno de noche de la piel: durante el sueño se intensifican la renovación celular y los procesos de reparación. Y la alimentación aporta los materiales de construcción: proteínas para el colágeno y la queratina, vitamina C como cofactor en la síntesis de colágeno, ácidos grasos esenciales para la barrera lipídica y antioxidantes que amortiguan el daño. Cuidar la piel también es dormir, comer y gestionar el estrés».
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