En los últimos días, personas cercanas al gobierno del presidente electo Abelardo De la Espriella han dejado ver que bajo la nueva administración se podrían derogar las entidades territoriales indígenas (ETI), una deuda que el Estado colombiano tardó 35 años en saldar con los pueblos indígenas. En los argumentos que se han usado para apoyar esta idea se han colado varias imprecisiones y datos incorrectos.15 de julio de 2026 - 12:00 a. m.Las entidades territoriales indígenas tienen por finalidad “garantizar que las autoridades tradicionales administren los territorios legalmente constituidos o ancestralmente ocupados por los pueblos indígenas; salvaguardar la supervivencia de estos últimos y preservar sus cosmovisiones”.