Análisis Exclusivo suscriptores El gobierno entrante intentará aplicar una figura que ha tenido poco éxito en el contexto colombiano.Abelardo de la Espriella y los oceros oficiales de su gobierno. Foto: Archivo particularPERIODISTA10.07.2026 16:00 Actualizado: 10.07.2026 16:00
El gobierno de Abelardo de la Espriella tratará de implantar en Colombia una figura que no ha tenido mayor desarrollo en Colombia, que es la del vocero. Se ha intentado en distintas administraciones, incluyendo la actual, y no ha tenido mayor pervivencia en el tiempo. El reto del nuevo mandatario será consolidar este mecanismo que es propio del sistema estadounidense. LEA TAMBIÉN Los escogidos para esa tarea son la periodista Carolina Gómez, hasta hace poco parte de RED+Noticias, y Miller Soto, que es un tuitero reconocido del abelardismo. Ambos serán los encargados de concentrar las comunicaciones de la Casa de Nariño y del gobierno De la Espriella en general.En el comunicado del anuncio se deja muy claro cuál será el alcance de esta vocería: “los únicos voceros autorizados para emitir declaraciones oficiales en representación del gobierno entrante”. En ese sentido se deja claro que todas “las decisiones, actividades, anuncios y posiciones oficiales del presidente electo, de los ministros designados y del equipo de gobierno serán divulgada exclusivamente a través de la Oficina de Vocería Oficial del Gobierno de Colombia”.Asimismo se señala que todos los pronunciamientos del Presidente y el gabinete serán oficiales en la medida en que se canalicen en esta oficina, fuera de esta, “cualquier información difundida por personas distintas a los voceros oficialmente designados no representa la posición oficial del Gobierno”. LEA TAMBIÉN De esta forma se consolida una figura muy similar a la que en Estados Unidos tiene la portavoz de la Casa Blanca y que en el gobierno de Donald Trump es Karoline Leavitt. Esta es la que termina asumiendo la interlocución diaria con los medios de comunicación y sus posturas se pueden asumir como la voz del gobierno estadounidense, salvo que el presidente Donald Trump emita una posición distinta.“Abelardo siempre ha tenido unas posturas muy similares a lo que representa Estados Unidos y Donald Trump, y es claro que en la Casa Blanca se tiene la figura del portavoz. Para el caso colombiano lo que se está buscando es centralizar la información y que no haya múltiples fuentes de información, sino una única fuente oficial”, explicó el experto en comunicación política, Juan Sebastián Delgado.En ese sentido hizo énfasis en que este tipo de figuras permite un mayor control de la información y de lo que se le dice a los medios de comunicación. “Permite tener un direccionamiento específico de la información desde el gobierno y no múltiples”, dijo el experto, que catalogó como interesante la intención de buscar centralizar lo que se dice y evitar así múltiples fuentes. LEA TAMBIÉN Para Mario Morales, profesor de comunicación de la Pontificia Universidad Javeriana, la figura funciona en Estados Unidos, sobre todo ante la necesidad de información inmediata y de interlocución con los medios de comunicación. No obstante, al mismo tiempo llamó la atención que este tipo de figuras puede terminar significando que no habrá mayor interlocución entre los medios y el Presidente, sino que estará el filtro de los voceros. “Puede ser un filtro para guardar imagen y quedar lejos de los medios, mediando la comunicación directa a través de las redes sociales”, señaló.La efectividad de la figuraLa pregunta que ronda es si será efectiva o no la figura, pues ya hay antecedentes en Colombia que no pronostican mayores éxitos. “En nuestro país no ha funcionado porque aquí estamos acostumbrados a lidiar con fuentes de primera mano”, señaló Morales.Juan Sebastián Delgado recordó los casos de César Mauricio Velásquez en el gobierno de Álvaro Uribe y Juan Meza en el gobierno de Juan Manuel Santos. No obstante no fueron casos de éxito. Durante la actual administración se intentó poner la vocería en el ministro del Interior Alfonso Prada. Sin embargo, no estuvo mucho tiempo en el cargo tras la designación y el siguiente ministro, Luis Fernando Velasco, no logró consolidar este rol. Luego, hace pocos meses, la Presidencia expidió una directriz de que todas las comunicaciones quedaban centralizadas en el presidente Gustavo Petro y los ministros sólo podían hablar con su permiso. Nunca se vio aplicada la figura.Entrevista con el ministro de Defensa Foto:JUAN SEBASTIÁN LOMBO DELGADORedacción política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.











