NoticiaEl informe concluye que levantar las intervenciones podría aumentar el riesgo para la continuidad de la atención en salud.La firma FrontierView afirma que las intervenciones se han convertido en un mecanismo para contener un riesgo sistémico, mientras las deudas del sector ya superan los $41,5 billones. Foto: Néstor Gómez - EL TIEMPOPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD14.07.2026 18:03 Actualizado: 14.07.2026 18:03
A pocas semanas del cambio de gobierno, el debate sobre el futuro del sistema de salud suma un nuevo elemento de preocupación. Un análisis de la firma de inteligencia estratégica FrontierView concluye que la próxima administración tendría un margen muy reducido para desmontar las intervenciones sobre las principales EPS, debido a la fragilidad financiera del sector y a la limitada capacidad de las aseguradoras restantes para recibir a millones de afiliados. LEA TAMBIÉN El informe sostiene que una eventual liquidación de las EPS intervenidas representaría un riesgo para la continuidad de la atención en salud, pues el sistema habría perdido la capacidad de absorber un traslado masivo de usuarios hacia otras entidades. El documento se conoce en un contexto marcado por la incertidumbre sobre las decisiones que adoptará el gobierno entrante frente al modelo de aseguramiento, mientras aún no se conoce quién ocupará el Ministerio de Salud.Según el análisis, la situación se agrava tras la publicación de los estados financieros de Nueva EPS, que evidencian pérdidas multimillonarias, patrimonio negativo y pasivos superiores a los $22 billones, cifras que reflejan el deterioro financiero de la mayor aseguradora del país.Desmontar las intervenciones a las EPS podría agravar la crisis del sistema de salud. Foto:Ronny Suárez - EL TIEMPOPara FrontierView, las intervenciones dejaron de ser únicamente una medida regulatoria y se convirtieron en un mecanismo para contener un riesgo sistémico en un mercado que, según afirma, ya no dispone de suficientes EPS financieramente sólidas para asumir el traslado de millones de afiliados.Uno de los principales hallazgos del estudio es que más de 755 municipios del país tienen actualmente a más de la mitad de su población afiliada a EPS que permanecen intervenidas por el Gobierno Nacional. En ese escenario, una decisión de liquidarlas obligaría a redistribuir a millones de usuarios entre las entidades que continúan operando.¿Qué opciones quedan para las EPS intervenidas?El informe también señala que las alternativas son limitadas. De acuerdo con FrontierView, en el 77 % de los municipios colombianos existen tres o menos EPS no intervenidas disponibles, lo que concentraría la presión sobre un número reducido de aseguradoras que, además, también enfrentan dificultades financieras y operativas.El estudio advierte que esta combinación incrementa el riesgo de afectar la prestación de los servicios de salud, especialmente en municipios intermedios y rurales, donde la oferta de aseguramiento es considerablemente menor."Hoy el principal problema del sistema no es solamente financiero; también es estructural. Colombia ya no cuenta con suficientes EPS financieramente sólidas para absorber un traslado masivo de afiliados si las entidades intervenidas fueran liquidadas. El resultado podría ser una presión aún mayor sobre un sistema que ya opera al límite de su capacidad, por lo que incluso las EPS en peores condiciones deben seguir operando hasta que haya un fortalecimiento que permita el traslado", afirmó Santiago González, analista para la Región Andina de FrontierView. LEA TAMBIÉN El análisis también sostiene que la crisis financiera trasciende a las entidades actualmente intervenidas. Según sus cálculos, cerca del 70 % de todas las EPS del país, tanto intervenidas como no intervenidas, incumplen al menos uno de los indicadores financieros exigidos por la regulación para garantizar su adecuada operación.Más de 755 municipios dependen mayoritariamente de EPS intervenidas. Foto:Néstor Gómez - EL TIEMPOA juicio de la firma, esta situación reduce de manera significativa el número de aseguradoras con capacidad real para recibir nuevos afiliados y evidencia que las dificultades afectan al conjunto del sistema, más allá de las entidades bajo administración estatal.El deterioro financiero, agrega el documento, se profundizó durante 2026. Con base en los reportes más recientes, FrontierView señala que las deudas acumuladas de las EPS alcanzaron los $41,5 billones durante el primer trimestre del año, frente a los $25,7 billones reportados para 2025. Además, indica que distintos gremios del sector han advertido que el pasivo total podría ser incluso mayor.En ese panorama, la situación de Nueva EPS se convierte en uno de los principales focos de preocupación. El informe recuerda que los estados financieros recientemente radicados muestran pérdidas multimillonarias, patrimonio negativo y un deterioro que, según la firma, refleja la magnitud de la crisis que enfrenta el principal asegurador del país.Frente a ese escenario, el documento menciona la viabilidad de la propuesta hecha por el presidente Gustavo Petro de que el Estado asuma aproximadamente $11 billones de la deuda acumulada por el sistema. No obstante, considera que, aun si esa iniciativa llegara a concretarse, los recursos cubrirían únicamente una parte de las obligaciones existentes y no resolverían los problemas estructurales de sostenibilidad financiera. LEA TAMBIÉN Asimismo, el análisis hace referencia al plan de choque anunciado por el presidente electo Abelardo De la Espriella, estimado en $10 billones, y concluye que, incluso sumando ambas iniciativas, los recursos representarían apenas cerca de la mitad del déficit que actualmente supera los $41 billones.El sistema carece de aseguradoras financieramente sólidas para absorber un traslado masivo. Foto:Néstor Gómez - EL TIEMPO“La discusión para el próximo gobierno ya no será únicamente qué hacer con las EPS intervenidas, sino cómo financiar un sistema cuya crisis supera ampliamente la capacidad de cualquier medida aislada. Incluso combinando la toma de parte de la deuda por el gobierno Petro de $11 billones, y los $10 billones del plan de choque anunciado por el presidente electo De la Espriella, esto sería apenas la mitad de un déficit que ya supera los $41 billones. Salvar el sistema requiere de una reforma estructural para garantizar los recursos, y, por la capacidad fiscal de Colombia, esto debe ser pensado en términos de años”, afirmó Santiago González, analista para la Región Andina de FrontierView. +Las conclusiones del informe plantean que el principal desafío para el nuevo gobierno no se limitará a definir el futuro de las EPS intervenidas, sino que deberá enfrentar una crisis que, según FrontierView, compromete la sostenibilidad de todo el sistema de aseguramiento en salud y cuya solución requerirá medidas de largo plazo para fortalecer la capacidad financiera del sector.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









