El Ministerio del Interior había desplegado unos 70.000 agentes en todo el país ante el temor a posibles altercados, sobre todo si ganaba Francia
Queda aún más de una hora para el encuentro y Lula M. y Nora A. hacen juntas una larga cola, ambas con la camiseta de su selección, para entrar en el centro de la juventud de Barbes, uno de los barrios más multiculturales de París, donde se va a proyectar gratis el partido entre Francia y España. Saben que será complicado lograr la victoria. Los padres de Nora nacieron en Senegal y Lula vive en un distrito acomodado “algo lejos de aquí”. Ambas se conocieron en una beca Erasmus en Madrid y vienen a defender a su selección, “la de esa Francia en la que no hay franceses”, ironiza entre risas Nora, en referencia a la polémica desatada tras el artículo del expresidente Mariano Rajoy.
“El problema es que hay mucha gente que no sabe cómo se ha construido Francia. Aunque nuestros padres o abuelos no hayan nacido aquí, como es mi caso, nosotros sí. Hay que cambiar la mentalidad, no de los políticos, sino de la gente, porque ser francés no tiene que ver con dónde has nacido, sino con el lugar donde has crecido, con tu lengua, con tu cultura y tus referencias”, dice Nora, de 21 años.







