A pesar de que ambas selecciones juegan los cuartos de final del Mundial a 5.500 kilómetros de distancia de París, la capital francesa será este jueves por la noche epicentro del Francia-Marruecos, catalogado como “alto riesgo” por las autoridades del país.
La principal razón es el precedente de diciembre de 2022, cuando los dos equipos ya se enfrentaron en las semifinales del Mundial de Catar, y hubo serios incidentes, el más grave la muerte de un adolescente de 14 años en Montpellier (sur de Francia).
Para hacer frente a los previsibles tumultos durante y después del partido, que comienza a las 20.00 GMT (22.00 horas en Francia), el Gobierno francés prevé blindar las calles de París y de otras grandes ciudades con un dispositivo que movilizará hasta 20.000 policías y gendarmes en todo el territorio nacional, unos 8.000 desplegados en la capital.
El diario Le Parisien cita una nota interna de los servicios territoriales franceses de inteligencia: “El encuentro presenta un mayor riesgo debido a su carácter eliminatorio y a lo que está en juego: la clasificación para semifinales”. “A pesar del horario tardío de la retransmisión, cabe temer concentraciones en la vía pública, acompañadas de uso de material pirotécnico, sea cual sea el resultado del partido”, advierten los policías que han redactado el documento.










