En España, la carencia de profesionales en oficios esenciales como electricistas, plomeros y albañiles se convirtieron en un problema estructural, generando extensas listas de espera y dificultades para los consumidores. Ricardo Abellán, un electricista de 38 años, conocido en plataformas como TikTok y YouTube bajo el usuario @domby_domotica, puso de manifiesto esta preocupante situación.Abellán subraya la gravedad del panorama: "Tenemos un problema y gordo con los oficios: electricistas, albañiles, fontaneros... no hay". Esta escasez es tan pronunciada que la demanda de servicios supera con creces la capacidad de respuesta de los pocos profesionales disponibles en el mercado.La búsqueda de un electricista, plomero o albañil, que antes se resolvía con una simple llamada, ahora se traduce en esperas de varias semanas o, en el peor de los casos, en la imposibilidad de encontrar a alguien. Ricardo experimenta esta presión directamente, con una lista de espera que a menudo le obliga a rechazar trabajos.Según Abellán, la raíz del problema no reside en la falta de formación, ya que "hay más gente formada que nunca". En cambio, el electricista apunta a una falta de relevo generacional y de motivación, resumiéndolo en un contundente "faltan ganas" para dedicarse a estos oficios tradicionales.Las condiciones económicas poco atractivas para los profesionales, sumadas a una elevada carga fiscal para empresas y autónomos, dificultan la contratación y retención de talento en el sector. Esta situación limita la capacidad de ofrecer salarios competitivos, a pesar de la creciente demanda.El mercado se ve gravemente distorsionado por la competencia desleal. Ricardo denuncia la proliferación de trabajadores no regularizados, a quienes califica de "piratas", especialmente en el ámbito de la electricidad, que "tiran los precios" y hacen imposible competir para quienes cumplen con la normativa.Las empresas legalmente constituidas deben competir contra trabajadores no declarados, bautizados en la jerga del sector como "piratas", que ejecutan instalaciones al margen del IVA y de la Seguridad Social. "Es imposible competir contra eso cuando alguien no está dado de alta", lamenta Abellán, apuntando que esta competencia desleal deprime las tarifas medias del mercado y expulsa a los profesionales que intentan sostener un negocio con todas las garantías legales y tributarias.Un ejemplo claro de esta disparidad lo ofrece Ricardo: "Tú ofreces un punto de recarga por X, y resulta que esta empresa lo ofrece por X menos 700 euros". Esta diferencia abismal ilustra la dificultad de subsistencia para los pequeños negocios frente a los gigantes del sector.A pesar de los desafíos mencionados, es relevante destacar que la alta demanda y la baja competencia por vacante han impulsado los salarios de plomeros, electricistas y albañiles por encima de la media nacional en 2025, según informes del mercado laboral, ofreciendo una perspectiva económica más favorable.
Ricardo, 38 años, electricista: "No hay albañiles, fontaneros ni electricistas; tengo una lista de espera de varias semanas"
La escasez es tan pronunciada que la demanda de servicios supera con creces la capacidad de respuesta de los pocos profesionales disponibles en el mercado español.







