Andr�s Machado La L�nea (C�diz)Actualizado Martes,

julio

08:43El Campo de Gibraltar y m�s concretamente La L�nea de la Concepci�n van a a�adir una fecha m�s para la historia en la relaci�n que mantiene con el Pe��n. El 15 de julio de 2026 entra a formar parte de una cronolog�a hist�rica que arranc� cuando el 8 de junio de 1962 el dictador Francisco Franco ordenaba el cierre de la frontera, que estuvo bloqueada hasta el 5 de febrero del 1985 -aunque hubo algunos avances en 1982-, cuando el gobierno de Felipe Gonz�lez abri� el paso a personas, veh�culos y mercanc�as. Este mi�rcoles Pedro S�nchez asitir� a la demolici�n de la Verja y al inicio de una nueva etapa en las relaciones personales, comerciales y de vecindad entre Espa�a y la colonia brit�nica. Un acto que se ha demorado dos d�as debido a la tragedia de Los Gallardos en Almer�a.Previa a la llegada del presidente del Ejecutivo espa�ol, el gobierno gibraltare�o va a llevar a cabo, coincidiendo con la firma en Bruselas del tratado, un acto simb�lico que tendr� lugar a las 00:00 horas en la frontera y al que asistir�, entre otros, el alcalde de La L�nea, Juan Franco.La apertura de la frontera supone el final de una historia de pol�micas, siempre pendiente de las colas de acceso y salida, y con la �ltima d�cada marcada por la incertidumbre generada tras el refer�ndum del Brexit, celebrado en 2016, y que propici� la salida del Reino Unido de la UE.Hoy, en Bruselas, se firmar� el tratado que se ha negociado durante todo este tiempo y que supondr�, en primer lugar, la entrada en funcionamiento de los controles biom�tricos, el final de las colas para trabajadores transfronterizos, unos 13.000, y se espera que un punto de inflexi�n en las relaciones comerciales entre ambas comunidades.No ha sido f�cil llegar hasta aqu� y aunque el tratado firmado, como reitera una y otra vez el alcalde linense, es mejor que la ausencia de acuerdo, las dudas y la incertidumbre no cesan.El presidente del gobierno, Pedro S�nchez, que tiene intenci�n de aterrizar en Gibraltar aunque a�n no se ha concretado si ser� o no posible, quiere escenificar ese momento hist�rico y estar� en la Verja junto al ministro de Exteriores, Jos� Manuel Albares. El diplom�tico se reunir�, una vez m�s, con los alcaldes de la comarca antes del acto institucional.M�s all� de la instant�nea, hay demandas de cara al nuevo escenario que se avecina, que, desde el punto de vista de empresas, pol�ticos y agentes sociales campogibraltare�os, sigue sin estar del todo claro.El alcalde linense, Juan Franco, quiere trasladar al l�der socialista el inter�s por conocer el destino de los suelos cercanos a la frontera y que no son de titularidad municipal, as� como la adquisici�n de terrenos en dicha zona: "Espero que ahora esa zona de prosperidad compartida de la que tanto ha hablado el gobierno sea una realidad". Asimismo, se�ala Franco, "estamos evaluando un plan de medidas de acompa�amiento para avanzar en cuestiones claves como la situaci�n de los pensionistas, los pescadores, las infraestructuras o los temas medioambientales". Para el regidor local, "dejando al margen los asuntos de gran pol�tica, hay que abordar los temas del d�a a d�a", para ello, anuncia, mantendr� contactos casi a diario con el ministro principal de la Roca, Fabi�n Picardo.Por su parte, el alcalde de Algeciras y senador del Grupo Mixto, Jos� Ignacio Landaluce, ha mostrado ya su cr�tica ante lo que va a ocurrir esta semana. "Se derribar� la verja f�sica, pero permanecer� y se reforzar� la verja de la desigualdad para nuestra comarca".Considera el pol�tico que, si bien es satisfactorio que los trabajadores tengan un acceso m�s c�modo al Pe��n, "se ha perdido una oportunidad para que tengamos en la zona las inversiones y las garant�as necesarias para afrontar el nuevo escenario que se abre".Y a pie de calle tambi�n hay una mezcla de ilusi�n e incertidumbre tanto en el lado llanito como en el espa�ol por todo lo que afecta a los impuestos, la seguridad, c�mo ser�n los controles a partir de ahora y si finalmente habr� o no m�s movimiento econ�mico a ambos lados de la hist�rica verja a la que le quedan horas de vigencia.