Isabel Laguna I La Línea de La Concepción (Cádiz), (EFE).- Una década después del referendo del Brexit y tras más de cinco años de negociaciones, los vecinos del Campo de Gibraltar y de Gibraltar vivirán por fin esta semana sus consecuencias: el hito histórico que supondrá el derribo de la Verja que es considerado uno de los pasos de frontera más pequeños del mundo y una barrera física y emocional para los habitantes de ambos lados.

Para los 34.000 vecinos de Gibraltar, que el 23 de junio de 2016 votaron masivamente en contra del Brexit (un 95,9 %), y para los cerca de 300.000 habitantes de los ocho municipios que integran el Campo de Gibraltar concluye este martes, cuando se firme en Bruselas el Tratado entre el Reino Unido y la UE sobre el encaje de Gibraltar, una larga etapa de incertidumbre.

Gibraltar en el espacio Schengen

Un día después, el miércoles 15, ese Tratado entrará provisionalmente en vigor y se inaugurará una nueva etapa en la historia de este enclave porque, frente al miedo que suscitaba que este paso se convirtiera en una frontera «dura», especialmente para los 15.000 trabajadores transfronterizos que cada día entran y salen del Peñón, el acuerdo contempla que desaparezca.