El campus que Florentino Pérez apuesta por levantar en Valdebebas sigue adelante. Un par de semanas después de su reelección como presidente del Real Madrid, el Ayuntamiento reactivó la operación urbanística planificada por el mandatario merengue, que supuso uno de sus activos electorales en la campaña. El Gobierno de Almeida adjudicó un contrato para estudiar económicamente lo que supondría recalificar los terrenos del club junto a su ciudad deportiva, un trámite necesario para que sea aprobado el Madrid Innovation District, la nueva apuesta blanca para generar más ingresos.

El contrato fue adjudicado a la empresa Savills el pasado 26 de junio por 8.700 euros, aunque los trámites se iniciaron antes, coincidiendo con la citada victoria electoral el pasado 7 de junio. Este resultado fue clave, ya que Riquelme apostaba por un modelo muy distinto para la enorme parcela que el Real Madrid mantiene en barbecho en Valdebebas, junto a su ciudad deportiva: mientras Florentino quiere construir allí un campus tecnológico, el aspirante apostaba por una Ciudad del Socio con espacios de ocio y un pabellón para conciertos.

Los terrenos merengues en esta zona ocupan 1,2 millones de metros cuadrados, con una edificabilidad de 360.000, según datos urbanísticos a los que ha tenido acceso este periódico. Están calificados como uso dotacional deportivo privado, lo que encaja para los campos de fútbol de entrenamiento que el Real Madrid usa actualmente en parte de la parcela, pero no con el proyecto de campus tecnológico que tiene en mente el club, por lo que necesita recalificarlo a uso terciario, más rentable y clasificación que también permite la apertura de servicios de todo tipo, incluido los educativos, ocio o de alojamiento.