Cada 14 de julio se conmemora el Día Mundial del Chimpancé, una jornada dedicada a promover la protección de una de las especies más emblemáticas del planeta y a difundir la importancia de conservar los bosques donde habita. La fecha recuerda el inicio del trabajo de la reconocida primatóloga Jane Goodall, quien el 14 de julio de 1960 comenzó sus investigaciones en el Parque Nacional Gombe, en Tanzania, revolucionando el conocimiento científico sobre los chimpancés.

Durante más de seis décadas, los estudios de Goodall cambiaron la forma en que la ciencia entendía el comportamiento de estos primates. Sus observaciones demostraron que los chimpancés fabrican y utilizan herramientas, mantienen complejas relaciones sociales, expresan emociones y desarrollan formas de cooperación que hasta entonces se consideraban exclusivas del ser humano.

Nuestros parientes evolutivos más cercanos

Los chimpancés pertenecen al grupo de los grandes simios y comparten cerca del 98,8 % del ADN con los seres humanos, lo que los convierte en una de las especies evolutivamente más próximas a nuestra.

Habitan principalmente en los bosques tropicales y sabanas de África central y occidental, donde viven en comunidades que pueden superar el medio centenar de individuos. Dentro de estos grupos establecen jerarquías, alianzas, vínculos familiares y mecanismos de comunicación que incluyen gestos, vocalizaciones y expresiones faciales.