La primatóloga hizo importantes descubrimientos sobre los chimpancés salvajes que fascinaron al mundo a través de sus documentales para National Geographic
La etóloga y primatóloga británica Jane Goodall ha fallecido este miércoles a los 91 años por causas naturales, según ha informado en sus redes sociales el instituto que lleva su nombre y que ella misma fundó en 1977 con el objetivo de promover la protección de los ecosistemas y la biodiversidad. Mensajera de la Paz de las Naciones Unidas, Goodall destacó por sus métodos innovadores y unos fascinantes descubrimientos sobre la conducta de los chimpancés salvajes en Gombe (Tanzania). En el momento de su fallecimiento, se encontraba en California como parte de su gira de conferencias por Estados Unidos.
Dice el famoso “principio de Planck” que la ciencia progresa “funeral a funeral”, porque debe morir una generación, reacia siempre a los cambios y a las nuevas ideas, para que la siguiente acepte con naturalidad los avances. En el caso de Goodall no fue necesario, porque logró el éxito inmediato con la complicidad de un público fascinado con sus documentales para National Geographic.
“Adoptó un método nada ortodoxo, se sumergió por completo en el hábitat de los chimpancés, pudo experimentar de primera mano una sociedad tan compleja más como miembro de ella que como observadora distante, y desafió los convencionalismos científicos al dar a cada uno de ellos un nombre en vez de un número”, explicaba un texto del Jane Goodall Institute. “No los entendió solo como especie, sino como individuos con distintas personalidades, mentes complejas, emociones y vínculos sentimentales duraderos. Sus descubrimientos sobre la habilidad de los chimpancés para fabricar herramientas siguen siendo de los más importantes en el ámbito de la primatología”, añadía.










