Cada 26 de junio se celebra el Día Internacional de la Preservación de los Bosques Tropicales, una jornada dedicada a reflexionar sobre el papel fundamental que estos ecosistemas desempeñan en la regulación del clima, la conservación de la biodiversidad y la supervivencia de millones de personas. La efeméride también busca alertar sobre los riesgos que enfrentan debido a la deforestación, los incendios y otras actividades humanas que amenazan su existencia.

Los bosques tropicales cubren una parte relativamente pequeña de la superficie terrestre, pero albergan más de la mitad de las especies de plantas y animales conocidas. Estos ecosistemas se encuentran principalmente en regiones cercanas al ecuador, como la Amazonia en América del Sur, la cuenca del Congo en África y los bosques del sudeste asiático. Su riqueza biológica los convierte en espacios esenciales para la vida en el planeta.

Además de ser refugio de una enorme diversidad de especies, los bosques tropicales cumplen una función clave en la regulación del clima global. A través de la absorción de dióxido de carbono, contribuyen a mitigar los efectos del cambio climático y ayudan a mantener el equilibrio de los ciclos del agua. Por esta razón, suelen ser considerados uno de los principales pulmones verdes de la Tierra.